La pasta

“Qué descubrimiento la cocina italiana hecha en Italia, ¿verdad?”. Eso me dijo Marco Scalvini, violinista, italiano, miembro de la Orquesta de Extremadura y que ha prometido darme la receta familiar de la pasta fresca, de los gnocchi de espelta y de calabaza y de la masa de pizza que se hace en su casa. Cuando tengamos un rato libre, ambos. Sí: la pasta y la comida italiana en Florencia (pizzas a seis euros, inmensas, crujientes) eran espectaculares. Son espectaculares: me traje tres libros de cocina de allí: uno omnívoro (yo ahora lo veganizo todo), otro vegetariano, con todas sus clases de queso (nota mental: me tengo que poner a sacarle brillo al Artisan Vegan Cheese) y otro vegano del todo. Por supuesto, todos ellos vienen con sus correspondientes recetas de pasta casera.

Porque, en este periplo mío de cocinar todo lo que antes compraba en botes, desde el ketchup al tomate frito (menos el tahini, que por lo visto es facilísimo en la MyCook, pero que a mí no me sale), me compré en Lecuine una máquina de pasta (no, no me pagan por la publicidad: es pequeña empresa, te atienden muy bien, son muy amables y de ella viven cuatro personas como tú y como yo, no directivos de multinacionales con jet privado) y comencé a mirar qué tipos de pasta hay, porque en la página web de Marcato salen varias de las que yo no tenía ni idea.

El mundo de la pasta es muy amplio. La hay con o sin gluten, se come en todo el mundo, desde Oriente a Occidente y la receta base es, según las regiones de Italia, con harina (de todas las clases, desde trigo duro hasta trigo sarraceno o semolina) y huevo o con harina y agua. Algunos le echan sal (los puristas no lo recomiendan y yo tampoco: ya se sala la salsa y así, si alguien no puede tomar sal o si la queréis usar para preparaciones dulces, no se tiene que hacer más). También se pueden enriquecer con proteína en polvo, con leche vegetal, con suplementos vitamínicos y con otros ingredientes: esto último se hace para darle color; se puede utilizar cúrcuma, tomate concentrado, espinacas cocidas o al vapor, zanahorias, remolacha, curry… En cuanto a su forma y tamaño, las hay cortas o largas, estriadas o lisas y si hiciéramos cada una de ellas con el mismo tipo de salsa en el plato, sabrían distinto. Cada tipo de pasta absorbe más o menos salsa.

Como recomendación general: si vais a hacer pasta en casa, escoged harina integral. No os volváis locos con las salsas. El ideal de un plato de pasta sano es mogollón de verdura (incluimos tomate frito casero), alguna proteína (tofu, soja texturizada, seitán) y poca pasta. Poca pasta es poca pasta, so lambuzos. Con 45-75 gramos por persona, dependiendo del peso, altura y dieta y esas cosas, vais que os matáis. Al fin y al cabo, es harina y agua, no es un dechado de nutrientes. La clave siempre es verduras con pasta (y verduras con arroz y verduras con tofu y verduras con todo en esta vida), no pasta con un poco de tomate frito y pan pa’ mojar.

¿Veis ese cuadro de Charming Italy? Pues todos esos tipos de pasta hay y más. Vamos a verlos.

¿Por qué tanto post teórico y tan poca receta? Porque vivo en Extremadura. 42 grados. Muriéndome de calor. Con la tensión por los suelos y siestas de dos horas y media. Y porque lo que hago para comer (tofu al curry, por ejemplo, o gazpacho, o salmorejo) es muy básico. Me alimento a base de ensaladas. Y aún estoy intentando cuadrarme la dieta.

Lo único bueno es que me he prometido a mí misma no salir tanto. El verano se presta a eso porque tengo mucho trabajo nocturno. Ensayos generales de obras de teatro y obras de teatro, así que cenamos siempre fuera de casa. Y yo fuera de casa no tengo control. Así que este verano, ensaladas en casa (con sus proteínas y su todo, sí) y luego, a trabajar.

Pasta, sí. En las próximas entradas hablaremos de pasta.

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2 thoughts on “La pasta

  1. Como todos tus monográficos, este también promete. Te acuerdas que te hablé de mis hamburguesas de anacardos con habas y nuez moscada?, sorry no son habas, son alubias, una traducción rápida y sin pensar de “faba” hizo que metiese la pata.
    Buen verano Sarmale

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