La olla rápida X – Adapta todas las recetas

Adaptar una receta convencional a la olla puede resultar complicado. Antes de lanzarte a la aventura, conoce tu máquina. Busca recetas destinadas a una olla rápida y familiarízate con sus tiempos de cocinado.

Casi todo lo que, para hacerse, necesite de un poco de líquido, puede hacerse en la olla rápida, aunque, obviamente, va mejor para platos que tardan mucho en cocinarse, como los cereales, las legumbres, las sopas o los estofados. Pero también para conseguir verduras crujientes en solo uno o dos minutos.

Bocata de taberna. Pincha en la imagen y descubrirás la receta.

La forma más fácil de adaptar una receta convencional a la olla a presión es buscar una receta para olla rápida que tenga ingredientes similares e ir ajustando las cantidades hasta que se parezca a la receta que quieres adaptar. Ten a mano en la cocina un bloc de notas para apuntar las adaptaciones que hagas cuando funcionen bien. También tendrás que valorar la expulsión del vapor: si la quieres rápida o normal, pero ya sabes que esto es fácil de averiguar porque depende de los ingredientes que cocines. Como nota mental, la rápida para las verduras de cocción rápida y la lenta para todos los demás ingredientes. Ten en cuenta que, en una olla eléctrica, el vapor se elimina más lentamente.

Eso sí: hay algunos consejos que te pueden ser útiles:

  • Reduce el líquido.- La única excepción es que vayamos a hacer una sopa. Si no es así, usa la mínima cantidad de líquido que tu olla te permita que, generalmente, es de 1 a 2 tazas. La regla general es reducir el líquido que ponga la receta en, al menos, un 25 por ciento, pero descubrirás que lo tendrás que reducir a la mitad bastante a menudo.
  • Reduce el tiempo de cocción.- Disminuye el tiempo de cocción de la receta original en un 75 por ciento si lleva verduras y legumbres y un 50 por ciento para los platos que lleven cereales. Comienza bajando el tiempo a la mitad porque es mejor quedarse corto que pasarse. Si te pasas y te queda un puré, mira a ver si lo puedes aprovechar para hacer pasteles de verduras, hamburguesas, espesar alguna sopa o hacer una salsa: sé creativo y, a no ser que esté quemado, no tires nada.
  • Ingredientes húmedos.- Recuerda que los ingredientes que retienen líquido, como algunas verduras, soltarán líquido al cocinarse. Una vez que hayas hecho una receta, sabrás si has puesto líquido de más y podrás ajustarla la próxima vez. De ahí la importancia de apuntar las cosas.
  • Ten cuidado con el vino.- En la olla no hay evaporización, así que el vino mantendrá el alcohol y te puede arruinar el plato que no veas. Si vas a añadir 1 taza (235 ml) o menos de vino, cocínalo en la olla destapada antes de ponerla a presión. Si es más cantidad, ponlo en un cazo a ebullición y redúcelo a la mitad antes de añadirlo a la receta.
  • Espesantes.- Puede que la receta original comience con una mezcla de mantequilla o margarina y harina. O lleve almidón de maíz (Maicena) o copos de patata (puré de patata en polvo). La labor de los espesantes es esa: espesar. Así que el punto de ebullición tarda mucho más en alcanzarse y, posiblemente, la olla no lo alcance nunca, No te arriesgues y añádelos al final. Puedes preparar la mezcla de margarina y harina en un cacito.
  • Legumbres.- si la receta pide legumbres cocidas, úsalas secas y ponlas en remojo la noche anterior. Cuando lo hagas, añade 1 y 1/2 partes más a su peso: 100 gramos de alubias y 150 gramos de líquidos, por ejemplo.
  • Incrementa las especias.- Usa el doble de especias. Esto vale para todas las especias, menos para los chiles, porque la presión intensifica su picor y para qué queremos más. La sal, ojo, se añade mejor al final de todas las recetas.

Adaptar recetas de la crock pot

Las recetas de la olla lenta se pueden adaptar fácilmente a la olla rápida. La ventaja es que se tarda menos tiempo en cocinar, pero también que puedes añadir ingredientes en diferentes etapas de la cocción y que los colores se mantienen.

La recomendación es la misma: para conocer cómo será el tiempo total de cocción, busca alguna receta similar o usa tu experiencia para determinar cuánto tiempo tardan los ingredientes que son más lentos de cocer.

  • Reduce el líquido.- Necesitarás, también, de un 25 a un 50 por ciento menos de líquido, según el plato: los cereales funcionan bien con el 25 por ciento menos y las legumbres, con el 50 por ciento. Eso sí: ten cuidado de no quedarte corta. Lo vas a saber enseguida porque el primer signo que notarás es el olor a comida quemada. Si esto ocurre, apártala del fuego o apágala y quita el vapor por el método rápido. Quizá puedes usar la parte de arriba de la comida. Luego puedes limpiar la olla y usarla de nuevo.
  • Usa congelados.- También puedes añadir comida congelada porque se descongela durante el tiempo de cocción.
  • Recetas con ingredientes variados.- En la olla lenta, todo se hace junto. En la rápida, algunos ingredientes tardan mucho más que otros. Corta las verduras que tarden más en pequeños trozos: por ejemplo, si el plato lleva patatas y zanahorias, corta las patatas en trozos más pequeños que las zanahorias y así, las dos juntas se harán en 2 minutos sin cocerse de más.
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