La olla rápida IV – Cómo elegir una olla rápida

Vale. Quiero cocinar con una olla rápida. ¿Cuál compro? ¿Cuál tienes tú? ¿Cómo te va? Pues yo he tenido una Fagor, que le di a mi madre nuevecita porque vi una súper oferta de una WMF de dos cuerpos por menos de 70 euros (cuestan más de 250). Como en todas las cosas de cocina, comprad la mejor que podáis pagar. 

Una olla rápida para cocinar es una cazuela potente, con una tapadera, una válvula de presión y un mecanismo para dejar salir el vapor. Entonces, ¿qué hago?

Las mejores ollas son robustas, pesan y están hechas de acero inoxidable. Las marcas europeas más conocidas son Fagor, Fissler, Kuhn Rikon, Magefesa y WMF. Las americanas más famosas son Presto, Mirro y WearEver. También son buenas las marcas Manttra y Futura by Hawkins, de la India.

¿Qué mirarás cuando elijas una olla rápida? Pues los materiales, el precio, la forma, la capacidad, si trae o no accesorios, si puedes encontrar repuestos fácilmente, el lugar donde se ha fabricado… Algunas de estas cosas serán más importantes para ti que otras. Puedes, además, optar por un conjunto: algunos fabricantes ofrecen dos cuerpos y una tapa (que es lo que tengo yo) y otros ofrecen, además, una tapa de cristal (si la tuya no la tiene, compra una que encaje: normalmente el mismo fabricante las vende aparte). Lo de tener dos cuerpos es muy eficiente, pero también puedes optar por comprar aparte el mango de la olla con el mecanismo del vapor o por comprar dos ollas completas o una olla rápida normal (de las que se ponen al fuego) y una eléctrica. Eso ya va en tu presupuesto… y en el espacio que tengas en la cocina.

Mira, eso sí, que la tapa sea fácil de encajar. Algunas lo hacen con un mecanismo automático y otras gracias a una específica posición del mango de la tapa. Y una de las cosas más importantes es cuán rápido puedes ver si la olla ha alcanzado la temperatura que tú quieres (baja o alta). Sobre todo si estás en la otra punta de la cocina (bueno, las cocinas tampoco son tan grandes). Hay ollas que tienen indicadores de colores con un anillo para la posición 1 y dos anillos para la temperatura más alta (que suele ser la 2 y en el mango aparecen especificadas así: 1 y 2). Que la tapa sea desmontable también me gusta, porque el mango se puede limpiar más fácilmente con una bayeta y comprobar que todas las válvulas estén sin obstrucciones y luego limpiar la parte metálica de la tapa en el lavavajillas, si el fabricante lo permite.

Olla eléctrica

Ollas rápidas eléctricas

Todas hacen lo mismo, las eléctricas y las que se ponen al fuego. Si solo te puedes permitir una, compra una de las de toda la vida. Este es el consejo que da todo el mundo, pero no es el que doy yo, que trabajo y me pongo a hacer muchos platos a la vez. Mi consejo es que adoro mi olla rápida eléctrica. Es una Instant Pot y es maravillosa. Así que sería: compra una eléctrica en vez de una que vaya al fuego.

Se ponen en la encimera y se enchufan. Algunas no son solo ollas eléctricas rápidas: también son lentas y hacen hasta yogures. Tienes que ver cuáles son tus necesidades. Puede que quieras invertir más y comprar un aparato que haga muchas cosas… pero teniendo en cuenta que, por mucho que te ayude tu aparato, quien cocina eres tú. Y quien tiene que ir a comprar los ingredientes. Y quien tiene que planificar. No esperes milagros, ya lo hemos dicho.

Muchas de las ollas rápidas eléctricas tienen ahora la función de dorar o saltear (browning o sauté), lo que implica que te ahorras poner la sartén al fuego para pochar la cebolla. Es una característica importante. También puedes ver que tenga la opción de programarse porque la comida vegana no tiene los mismos problemas de descomposición que los ingredientes de la cocina omnívora (al fin y al cabo, son cadáveres en descomposición) y varios niveles de temperatura de presión (al menos, el 1 y el 2 de las ollas normales, o low o high o baja y alta). Algunas tendrán también un botón de Keep warm, que es el de mantener caliente la comida. No uses la función de Keep warm, porque la comida se sigue cocinando y la temperatura de la olla y el vapor tardan más en bajar… y en salir. Esto pasa aquí y con la crock pot. A veces es automático y tendrás que calcular que hay que estar en casa para apagarlo.

Hay que tener en cuenta que, para eliminar el vapor de forma natural, una olla rápida puede tardar unos 10 minutos mientras que la eléctrica puede tardar de 20 a 30. Si cocinas algo con mucho líquido, tendrás que esperar. Pero, si la olla está llena solo hasta la mitad, puedes esperar 15 minutos y luego darle al botón de expulsar el vapor de forma rápida: la comida no sufrirá ningún daño, como si ocurriría si lo hicieras manualmente desde el principio): eso sí, recuerda no hacerlo con platos que tengan mucho líquido y con los que hayas llenado más de la mitad de la olla.

La función de dorar o saltear es esencial porque dorar los ingredientes otorga más sabor a la comida. El calor de la función de saltear es, a menudo, más potente que la temperatura a fuego medio de una vitrocerámica, así que échale un ojo siempre a la comida, porque podría hacerse más rápido.

También puedes elegir que la cazuela, la olla misma, sea de acero inoxidable en vez de que esté recubierta de un material antiadherente, que luego se puede descascarillar. Algunas de las marcas de ollas eléctricas te dan la opción de comprar una cazuela, así que puedes cocinar dos platos: uno justo cuando el otro se acabe de hacer.

¿Qué tamaño me compro?

Yo tengo dos cuerpos: uno de 3,5 litros y otro de 6 y vivo sola. Y los uso los dos y más el de 6 que el pequeño. A ver: puedes hacer lo mismo una taza de arroz o una de legumbres en una olla pequeña que en una olla grande y tardarán lo mismo en hacerse. Lo único es que no será eficiente.

Tienes que tener en cuenta que la olla solo se puede llenar hasta la mitad cuando pongas alimentos que crean espuma, como las legumbres. Si no, la puedes llenar hasta 2/3 de su capacidad, así que calcula. Como regla general, si sois uno o dos en casa, escoge al menos una de 3 a 4 litros de capacidad. Si sois dos o tres, puedes de 4 a 6 litros te vendrá bien. Si sois 4 o 5, una de 6 a 8 litros. Y si sois más, la de 8 a 10 litros. Ocupan espacio, aunque siempre las puedes dejar encima de la vitrocerámica.

También has de fijarte en el tamaño de la olla en comparación con el de los fuegos de tu cocina porque tienen que encajar… La olla no puede ser más pequeña que el quemador. Ni tampoco mucho más grande que el quemador, porque entonces no se calentará bien.

Para suscribirte...
Muchísimas gracias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Estoy harta de spam... :) *