La olla rápida III – Qué hace una olla rápida

Sí: el mundo de las ollas rápidas nunca se acaba. Sobre todo, porque cada vez salen libros más completos, como el Vegan Under Pressure. Tiene una de las partes teóricas más completas sobre las ollas rápidas que he leído jamás. Si sois duchos con el inglés, recomiendo comprarlo encarecidamente. Es muy divertido comprobar cómo Jill Nussinow es la Cristina Galiano americana. Muchos de sus consejos los lleva diciendo Cristina Galiano años. Y además esta mujer es la única persona a la que mi amiga Claudia le perdona que no ponga fotos en las recetas. La Galiano, digo. Que además es contundente y lo explica todo muy bien.

Qué puede hacer una olla rápida por ti:

Son una ecológica y eficiente manera de cocinar comida saludable con menos gasto de energía y de tiempo y con menor pérdida de nutrientes que otros métodos de cocción. De hecho, para Cristina Galiano esta es la única razón por la que deberíamos usar una olla rápida, porque ella sostiene que no es tan rápida: es decir, cocinar, tienes que cocinar igual aunque no tengas las cosas al chup chup dos horas. Si yo digo que la quinoa se hace en 2 minutos, pues tienes que sacar la quinoa del estante, medirla por volumen o pesarla, deberías haber sacado un caldo vegetal del congelador, deberías haber ido a comprar verduras y lavarlas y prepararlas y pelarlas y cortarlas… Vamos, que si quieres a alguien que cocine por ti, a no ser que contrates a un cocinero, los milagros no existen.

La cocina vegana tradicional puede llevarte mucho tiempo, a no ser que compres legumbres ya cocidas, porque las legumbres, que deben ser tu principal fuente proteica, tardan mucho en cocer, de 20 minutos las lentejas más blanditas a dos horas o dos horas y media unas alubias o unos garbanzos. También ocurre con los cereales integrales: algunas clases de arroz integral tardan 45 minutos. Con la olla rápida, en media hora puedes tener unos garbanzos hechos. Y además, muchos, y así congelas. En una olla rápida, la comida se cocina de un 50 a un 70 por ciento más rápido. La excusa de “no tengo tiempo” ya no sirve. Además, para comer bien hay que cocinar. La rapidez de una olla rápida puede cambiar tu actitud ante la cena en una tarde-noche complicadísima. Y además, puedes hacer un plato completo, con sus cereales, sus legumbres, sus verduras. Eso sí: la olla no es milagrosa. Vas a tener que comprar los ingredientes, cortarlos, pelarlos, poner las legumbres a remojo y planificar. Quieres comer bien, recuérdalo.

No has de ajustar el tiempo cuando doblas o triplicas una receta. La olla tardará más tiempo en alcanzar presión, eso sí. Pero luego tarda lo mismo en hacerse una taza de garbanzos que tres tazas. Puedes hacer más cantidad y congelar.

Comida con los colores mezclados. No os creáis ninguna foto de un libro de cocina. De nada.

¿Por qué usar una olla rápida en lugar de una crock pot?

La gente ama la crock pot porque la puedes dejar encendida, irte a trabajar y, cuando llegas, tienes la comida o la cena. El problema que tiene la crock pot es que la comida tiende a mezclarse mucho y a coger un color uniforme (de ahí las fotos de legumbres de este blog hechas en la slow cooker: que hasta el mango sale marrón). Sin embargo, sí que tienes que planificar qué vas a comer la mañana antes o la noche antes. Si eres de los que piensan en la cena a las seis de la tarde, en un periquete puedes tenerla con una olla rápida. Eso sí: lo de antes: tienes que tener una despensa bien organizada y con ingredientes frescos (o congelados, pero no llena de telarañas y con un paquete de arroz por ahí perdido nada más). No hace falta tener mucho de todo, sino un poco de todo: con que tengas algún paquete de verduras congeladas y algunas verduras frescas, legumbres, cereales y fruta, ya tienes la cena resuelta.

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