Prep and Pantry

En no recuerdo cuál de mis infinitos libros de cocina veganos, vegetarianos, omnívoros, de la crock pot, de la olla rápida y no sé qué más (porque sí, tengo MUCHOS libros de cocina), en la sección de consejos, ponía: “dedica un día a ordenar la despensa. Hay varias app que te ayudarán, como Prep and pantry“. También está Out of Milk, que tiene la ventaja de que puedes poner si te queda medio paquete de algo: en Prep and Pantry, esta opción no existe. Ah. Ya recuerdo. En Mastering the Art of Vegan Cooking. Que, por cierto, es buenísimo a pesar de no tener fotografías.

Las bases de dato son de pago. La de Out of Milk cuesta menos de dos euros y la de Prep and Pantry, que es la que yo cogí, cuesta seis.

¿Por qué me decidí a comprar una app para organizar mi despensa? Porque vivo sola, porque se me estropea mucha comida, porque los días de diario no cocino (tengo que organizarme para cambiar eso, aunque sea para dejar la comida en la crock pot por la noche y meterla en el frigorífico por la mañana) y porque, con la mudanza, no revisé la cocina. Me dediqué a colocar como Dios me daba a entender. Y me mudé hace más de un año.

Tenía comida caducada desde 2013.

No me va a volver a pasar: me parece un horror tirar comida.

Ahora ya llevo un mes yendo a la compra con el móvil, haciendo fotos a todo lo que compro (todavía no me han llamado la atención), poniendo las cantidades que adquiero y archivando el lugar donde lo tengo guardado. Obviamente, después de tirar todo lo que era irrecuperable, me dije que nunca más.

La aplicación es intuitiva y fácil de usar. En teoría funciona escaneando el código de barras, pero la comida española no está incluida, así que lo que hago yo es hacerle una foto (a los aceites, leches, legumbres, pan, gluten, soja texturizada y demás) y escribir la fecha de caducidad. Como puedes ordenar tu lista de productos según este parámetro, sabes qué se te va a echar a perder y tienes tiempo de cocinar con ello. También puedes crear listas de la compra.

Y percatarte, con el uso, de tus hábitos alimenticios. Me he dado cuenta, por ejemplo, de que consumo poca variedad de según qué cosas. Soy adicta a los garbanzos y a las verdinas, por ejemplo, pero como muy pocas alubias blancas (de las de colores, algo más) y menos lentejas: la prueba está en el blog. Así que, una vez ordenado todo (el orden de la despensa implica también orden mental), iréis viendo más recetas variadas por aquí.

Mi único problema es que tardo muchísimo en cocinar. No sé cómo ahorrar tiempo en la cocina, sinceramente. Hasta en preparar unos ingredientes para ponerlos en la slow cooker y que se hagan solitos, tardo una hora.

¿Cómo os organizáis vosotros? ¿Qué hacéis para que no se os estropee la comida? ¿Tardáis menos en pelar una cebolla y picarla que yo?

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Muchísimas gracias

7 thoughts on “Prep and Pantry

  1. A mí también se me estropea mucha comida. Principalmente porque sufro de pereza aguda hacia la cocina últimamente.
    Y es que cocinar, lleva tiempo. Quizás tengamos que asumirlo y punto. Me gustan las preparaciones que cuelga Lucía de dimequecomes en facebook porque son las típicas de alguien sin mucho tiempo para cocinar, pero que quiere comer bien. Seguir una receta me parece que hace que se necesite más tiempo, tanto para planificar como para cocinar.

    1. Las recetas de Lucía son geniales porque precisamente muchas son salteados. Con su último post de los tupper he aprendido que hay que tener la nevera llena. Y, en mi caso, pasar por la frutería dos días por semana…

  2. Hombre, una horita en la cocina es normal a poco que te líes. Para mí el tiempo depende muchísimo de si estoy cocinando para el día a día o estoy intentando cocinar receta. Cocinando receta se me va la vida, mientras que para el día a día es trocear lo que tengo a mano y saltear. En poco más de media hora tengo para dos tarteras (cuesta básicamente le mismo tiempo cocinar para llenar dos tarteras que para una sola, con lo que para ahorrar tiempos siempre intento que me llegue al menos para dos veces).
    Lo de la app para organizar la despensa ni me lo había planteado. Miro lo que hay en la nevera y con eso hago nota mental de lo que he de comprar en mi siguiente visita al súper o al mercado. Fruterías tengo un par al lado de la ofi y la compro como mínimo tres veces por semana. Prefiero siempre ir varias veces a tener que tirar algo. Aparte, lo de meter fruta en la nevera va en contra de mi religión.
    Por lo demás soy un desastre. La situación habitual por la que ordeno la despensa suele empezar por un par de gatos jugando. Se oye un ruido enorme de cosas cayendo. Se ve a varios mininos huyendo despavoridos con cara de susto. Yo empiezo a maldecir en varios idiomas y mi padre grita desde la casa de abajo que qué narices ha pasado. Gruño un poco más y aprovecho el desastre para colocarlo todo de nuevo, esta vez con más lógica y a prueba de gatos. Al menos hasta que el día a día me haga descolocarlo todo lo suficiente como para volver a empezar el ciclo.
    Por cierto que tomo nota de alguna de las recetas que has ido poniendo ultimamente. La del pilaf de quinoa con garbanzos de hace mil años se ha convertido en uno de mis habituales, hasta el punto de hacerla de memoria (se tarda 3 veces menos) e incluso de cambiar algún ingrediente (este finde no tenía mucha quinoa y la cambié por arroz salvaje).
    Un salutido.

    1. Menos mal que me dices eso, pensaba que me administraba mal o que era muy lenta. Pero no sé picar las cosas más rápido, sinceramente. Eso a mí me falla: trocear lo que tengo a mano: a mano solo tengo bolsas de ensaladas. Cocino recetas y congelo. Tengo que tener cosas. Pero es que, cuando tengo cosas, se me estropean, así que cocino y congelo, cocino y congelo. Y ciertamente, en un salteado, no se va nada de tiempo.

      Yo tengo una despensa súper repleta de arroces de distintas clases, de legumbres de distintas clases y muchas cosas de distintas clases (pasta, tomates, botes de tomates… Esas cosas), pero fresco no tengo nunca nada. Y debería tener la nevera llena de brócoli, alcachofas, tomate (bueno, tomate siempre tengo), calabaza… Trocear, saltear, echar especias y p’adentro. Cierto. En vacaciones voy a ver si me planteo ese nuevo cambio. Que la tengo dentro de nada.

      Yo también ordené la despensa con los gatos dentro. Luego me encuentro pelos de gato en los tuppers… Y me digo: qué monos. Los quiero mucho, la verdad. A veces los quiero matar (menos a Brea, que es más buena que el pan), pero los quiero mucho.

      La receta del pilaf está muy rica. ¿Sabes qué me pasa a mí? que siempre hago recetas distintas. Repito la del ragú de seitán porque es socorrida, pero no repito recetas. No repito ni los seitanes. Y creo que a cocinar también se aprende repitiendo recetas hasta que las dominas. La única que me sé de memoria es la del hummus del Candle Café… y siempre acabo haciendo otra receta de hummus para descubrir que, como ésa, no hay ninguna.

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