Verduras a la canela

Esta receta sirvió para inaugurar mi horno. No he hecho ningún dulce, porque bastante me estoy colando con mi dieta este verano (me la salto estrepitosamente todos los días. Pero ya no más), pero sí unos maravillosos vegetales asados. La receta la cogí de La Dolce Vegan, que tiene preparaciones muy fáciles, aunque todas las fotos que aparecen son de su autora en diferentes poses, lo que le ha reportado las críticas más negativas en Amazon (¿esto es un libro de cocina o un álbum de fotos?). De todos modos, tratándose de recetas de cocina, yo lo aprovecho todo, desde lo fácil a lo laborioso… Lo más laborioso de esta receta es pelar la calabaza. Me dijeron que con un pelador de patatas, haciendo varias pasadas. En Gastronomía y Cía dan este truco que yo no he probado, pero que probaré, porque cuando pelo un calabaza, siempre pienso que voy a terminar en urgencias…

Ingredientes para 5 raciones:

  • 1 cebolleta picada
  • 3 zanahorias peladas y picadas
  • 1 calabaza cacahuete pelada y en cubitos
  • 1 calabacín pelado y en cubos
  • 1/2 cucharadita de sal fina o 1 cucharadita de sal gruesa
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro molidas
  • 2 cucharaditas de comino molido
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 3 cucharadas de aceite

Preparación:

Precalienta el horno a 190ºC. En una bandeja pon las verduras y luego añade el aceite y las especias con la sal. Lávate las manos y remueve todo para que se impregnen bien.

Hornea de 40 a 45 minutos, hasta que las verduras estén hechas. A mitad de cocción, remuévelas.

Lo puedes servir con arroz, cuscús o como guarnición.

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10 thoughts on “Verduras a la canela

  1. Para pelar la calabaza yo uso dos métodos. Mira a ver si te sirve alguno:
    1. La lavo con monda. La hago trozos grandes (muy grandes). La meto en el microondas hasta que la carne se ablanda. Retiro la carne con una cuchara.
    2. La lavo con monda. La corto en rodajas muy gordas. Apoyo la rodaja sobre la tabla de cortar (se entiende sobre la parte plana). Corto la monda en vertical, por tramos, apoyándome en el cuchillo con las dos manos. Es un poco difícil de explicar solo con palabras. Es como pelar una piña.
    Un saludo.

    1. El segundo método es el que uso yo… Y es que la calabaza está dura dura igualmente, aunque quizá tenga que ver que no tengo cuchillos especialmente buenos!!
      El primero no lo he probado, así que muchas gracias. También he oído que se puede hervir la calabaza unos veinte minutos, la carne no se ablanda, pero la piel sí. Tengo que probarlo, también.

    1. Sí, hija. Tengo cuchillos de Ikea, que cuando los afilo muy bien. Pero cuchillos de estos que corten la piel de la calabaza como si fuera mantequilla y sin temer yo por mis venas, no tengo y no sé cuáles comprar.

      1. Cuchillo cebollero, ahora llamado «del chef». Hoja de al menos 20cm. Corta la corteza de la calabaza como mantequilla. Te lo aseguro. Pero por dios, no cortes «al aire»…

        1. Yo la corto en rodajas encima de la tabla de madera y luego corto la piel de las rodajas apoyando la calabaza entera, poco a poco. ¿Marcas? Necesito marcas. De cuchillos, digo.

          1. Yo tengo uno marca Iris, que es una marca de cachivaches de cocina, pero yo creo que a ese nivel, cualquiera te vale. Que sea uno de esos que lo ves y tiemblas 😉

  2. Uhm, ¿así que el libro del que se extrae la receta viene a ser del tipo: «Coliflor con salsa espartana», y ella misma es una pose rodeada de brasicáceas y hierbas aromáticas cayendo del techo cual lluvia primaveral?. Claro, normal que le haya llovido no precisamente orégano y albahaca, que uno puede confundirse con la receta y acabar cocinandose a sí mismo.

    En fin, que lo que yo venía a comentar aquí, aparte de recordar que por extraños fenómenos el horno de mi casa transforma todo lo que le pongo dentro en un factor común denominador, llamémosle «engendro tostado churruscao semi-desintegrado» otrora pan, masa de galletas, verduras o lo que fuere, (horno feo, horno malo, horno lejos)…si, si, ya prosigo, es que cada vez que hablo del horno me enciendo porque quema cosas y… Que lo que yo venía a expresar era una onomatopeya, síntesis de todo lo evocador de la fotografía, mucho más sugerente que la tal Manoli, Pepi, o como se llame, en poses imposibles y estupendásticas. Resumiéndo: ¡Mmmmmhhhhhh!

    (Otra cosa no, pero creo que acabo de escribir el comentario más erótico que hayas podido leer hacia una de tus recetas. Ahí lo dejo.)

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