Leche de avena

No sé qué he hecho comprando leche de avena durante tanto tiempo. Hacerla uno mismo es más barato. Sí, no tiene calcio añadido artificialmente, pero es que a mí el calcio no me hace ninguna falta (es decir, ya lo consigo por otras vías). Se hace en nada de tiempo. Queda cremosa. Hay un sinfín de recetas por internet. Yo me fío siempre de Oh She Glows, que tiene esta receta endulzada. La primera vez la hice así, como ella lo dice (pero sin el sirope de arce, que no lo encontraba (necesito mudarme de casa y, sobre todo, de cocina, definitivamente). La segunda vez, omití todos los endulzantes.

Ingredientes para 800 mililitros:

  • 110 gramos de copos de avena (usé la avena integral de El Granero). Si sois celíacos, que no tenga gluten, aunque yo, certificada sin gluten, solo la he encontrado por internet.
  • 700 gramos de agua filtrada
  • 1/4 cucharadita de sal

Preparación:

Esto es más sencillo que el mecanismo’un chupe. Se pone la avena a remojo, en agua, 20 minutos. Se coge un colador de malla, se lo lleva una al fregadero, sin cacharros sucios, escurre allí la avena, la pone debajo del grifo y la enjuaga, porque la avena se pone babosilla. Luego, en el vaso de la batidora, se bate bien todo. En la MyCook, 1 minuto y 30 segundos a velocidad progresiva 5-10. Supongo que con menos tiempo también quedaría bien, pero a mí me gusta muy batido.

Ahora solo queda filtrar. Dos veces. Coge un colador de malla, ponlo encima de un bol y agrega la leche. Dale vueltas con una cuchara. Notarás que te queda una especie de papilla espesa. Aplástala con la cuchara para extraer todo el líquido que puedas. Luego, vuelve a colar. Así queda mucho más cremosa.

Agrega la sal. No, no sabe salado: potencia el sabor.

Ya la puedes usar cuando quieras.

Ah. Un apunte. Si os fijáis en esta foto de aquí abajo…

me podéis decir: “Pero si es la misma”. Pues no. No es la misma. ¿Veis que tiene como un posillo marrón justo por debajo del tapón de esta botella tan mona que me regaló mi mejor amiga una de las veces que me independicé? Eso es que los sólidos y los líquidos, porque esta leche no tiene emulgentes, claro está. Así que nada: como cuando se separa el gazpacho: se agita la botella y ya está. A beber. La puedes endulzar con lo que quieras. Yo la añado al café y le hecho stevia. No sé si voy a cometer un sacrilegio o algo, pero me gusta mucho más que la comprada.

Se puede congelar. Por lo visto dura tres días en el frigorífico, pero yo la he congelado, porque con esta cantidad, tengo leche para una semana (yo solo le pongo un chorrito al café).

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Muchísimas gracias

18 thoughts on “Leche de avena

  1. ¡Tengo que hacerla sí o sí!
    Ya le tenía echado el ojo cuando se la ví al blog de Oh She Glows, pero ahora me has dado muchas más ganas. Y eso que siempre había pensado que tenía que ser fácil, porque cuando tomaba leche de vaca en mis tiempos mozos siempre cogía un sabor a avena que daba gusto cuando me la tomaba en crudo.
    Yo sí que necesito el calcio (snif) así que no será mi sustituta de cada día, pero para tomar como extra este verano, bien fresquita, tiene que ser genial.
    Tu botella me encanta!!

    Un abrazo

    1. Me la regaló mi mejor amiga, la botella, con unos vasos con mariquitas monísimos. Ese blog es que me encanta. Sus hamburguesas de garbanzos, que también tengo aquí, son absolutamente insuperables (y las tengo que volver a hacer, pero como estoy en modo “prueba todo lo bueno que veas”)…

      Dulce está muy rica, yo la hice dulce, pero luego es que vi que no le hacía falta. Y a ti te hará falta el calcio, pero yo estoy a dieta, así que fuera sirope de arce (al menos, para el diario).

  2. Pues yo es que no tomo leches de ningún tipo, la verdad… El café de las mañanas o en las cafeterías siempre lo pido americano. Pero tiene pinta de ser una receta muy sencilla y el truco de lavar bien la avena, súper importante!! 🙂

      1. Bueno, aquí ya voy a los sitios que saben hacerlo rico, porque en algunos otros lo que hacen es un café doble y luego ando por ahí como un motorín, jajajaja 😛

        También me tiene pasado de ir a algún bar con camareros jovencillos, de los que están empezando y tener que explicarles yo lo que es 😛

  3. Qué buena pinta. Yo la he probado hace poco, la leche de avena. Comprada, eso sí. He de decir que, como cuando la empecé a tomar de soja, me está costando un poco “acostumbrarme” al sabor, ejem. Pero si acabo de acostumbrarme, me animaré a hacerla casera como tú 😉

  4. […] Leche de avena.- Desde que la probé, lo reconozco, no he vuelto a comprar otra. Aquí está el artículo con sus propiedades. Es muy digestiva y yo la tomo con café o con los cereales del desayuno. Es un gran sustituto de la leche de vaca. Con ella se pueden hacer salsas, natillas, batidos, bechamel y cremas dulces y saladas. Es muy rica en fibra y en vitamina B. Si uno es celíaco, ha de consultar con su médico para tomarla. La receta casera, la pueden ver en este enlace. […]

  5. Te digo cómo la hago yo, pa’cuando te llegue la Chufamix (que eso no lo tenía la de ‘Oh, she glows’):

    50 gramos de copos, 1 poquito de cáscara de limón (sólo lo amarillo), pizca de sal, pizca de canela. Echas en el vaso 1 litro de agua caliente del grifo, nunca hirviendo. Metes el resto en el cestillo y bates 1 min. Dejas reposar 10 ó 15 minutillos y listo.

    Importante: 50 gr/litro de agua (no más), agua caliente pero no hirviendo (50/60º). Sale perfecta. No se separa el agua del resto. Pruébala y me cuentas 😉

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