Los hidratos son el Mal

Ni se te ocurra acercarte. Cosa más mala no hay.

Los hidratos engordan. Y engordan mucho. Eso lo sabe todo el mundo, porque lo dicen un sinfín de estudios al respecto. Lo mejor de todo es no comerlos en absoluto: sobre todo, trigo. Porque el trigo es malo para la salud. En general, el gluten es malo para la salud. El arroz blanco, no. El arroz blanco, por más hidratos que tenga, se puede comer: porque no sabe a nada y lo que no sabe a nada, no engorda. Esto no se aplica al pan: el pan industrial no sabe a nada pero comer pan es un sinsentido, que luego se nos ocurre mojarlo en las salsas y disfrutar. Disfrutar comiendo es el primer paso hacia la gordura. Y no queremos estar gordos. Jodernos la salud con Pronokales no nos importa: pero estar gordos, nunca. Qué falta de glamour y qué asquerosidad. Si no te puedes resistir, come la corteza, que engorda menos que la miga. Y por la noche, ni se te ocurra. Desde las tres de la tarde hasta las doce de la noche, solo proteínas. Eso sí: a ver cómo lo hacéis porque la carne de cerdo no tiene hidratos, pero tus arterias no estarán muy contentas en varios años. No importa: somos gente sin colesterol. Solo comemos plantas. El brócoli. Verde. Sano. Seguro. 2,8 gramos de proteínas y ¡¡6,6 gramos de hidratos por 100 gramos!! ¡Ni brócoli al vapor sin sal vamos a poder comer! Tomates: 3,9 gramos de hidratos. Una lechuga iceberg: 3 gramos. Qué horror. Ni vamos a mirar los garbanzos, porque todo el mundo sabe que las legumbres, además de ser un alimento propio de pobres, porque los ricos comen ternera y no cuecen alubias, que además dan gases, engordan también. Incluso en ensalada. Y además quién va a comer legumbres hoy en día teniendo carnaca y pudiendo hacer una dieta exclusiva de proteínas con todos esos alimentos que, ya lo hemos visto, solo y exclusivamente tienen proteínas y no lípidos ni carbohidratos ni mierdas. Quién. Eh. Ni patatas. Las patatas son el súmmum de lo dañino: ni fritas, ni cocidas, ni al vapor. Ni se miran. So gordo.

Pan toscano. Con tapenade de aceitunas. El horror. Caca.

Porque aquí, ya lo sabemos, todos entendemos mucho de nutrición. No tenemos ni idea de lo que es una cetosis, pero sí sabemos que los hidratos son el Mal. Los hidratos son el Mal y el gluten es malísimo y las aceitunas engordan y la cerveza crea barriga y yo he intentado de todo y qué mal llevo la ansiedad, porque a mí me entra ansiedad, eh, pero yo engordo de los nervios. A mí los nervios me engordan. Y a mí la tranquilidad y a mí estar todo el día en casa. Los lunes no, porque todos los lunes comienzo una dieta, me pongo de filetes hasta el culo y a las cinco de la tarde me bajo a por un donut porque esta dieta no hay dios que la aguante, pero yo no como tanto para estar así. Lo juro. Es mi metabolismo. Y tengo que hacer una dieta que me cambie el metabolismo, porque todos sabemos que el metabolismo muta como la piel de las serpientes. Y de pronto me cambió el metabolismo y puedo comer diez kilos de patatas fritas todos los días y plantar el culo en el sillón 24 horas sin engordar un gramo ni tener celulitis y sin que me salgan pelos en las piernas.

Gnocchi al pesto. Prohibidos.

Yo he perdido más de 20 kilos comiendo (en mucha mayor cantidad que alimentos con más contenido proteico) cosas prohibidas como pan, patatas, pasta, arroz (ah, no, que el arroz no sabe a nada), boniatos con melaza, galletas, alubias (de todos los colores y con pintitas y sin pintitas), garbanzos, lentejas y salsas con harina. Y gluten de trigo, en cantidades industriales. Bueno, no tan industriales, porque mis raciones están muy controladas por esta mujer. Que creo que me engaña y me tenía que haber hartado a tofu y seitán, todo el día tofu y seitán, a pesar del gluten y de los estrógenos y de que se me iban a poner las tetas más gordas aún (la soja es mala: te vuelve mujer. Más mujer. O gay. O algo). Y guisantes. Y cerezas. Y uvas. Y los plátanos esos que engordan tanto no los he comido porque no me gustan, que si no, p’adentro también. A lo mejor lo que ocurre es que tenía que haber perdido más y más rápido. Cuarenta kilos en cinco meses.  No veinte en un año. Que al paso que va la burra a ver cuándo llego yo a la talla 38.

Ya lo decía Fatima Mernissi: Nosotras tenemos el burka. Vosotras tenéis la talla 38.

Esta entrada participa en el VII Carnaval de Nutrición, que organiza el blog Una pizca de vida.

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64 thoughts on “Los hidratos son el Mal

  1. ¿Puedo aplaudir ya? 🙂
    Fantástica entrada Olga. No se puede decir más claro ;).

    Un abrazo

    PD. Yo sin hidratos (en todas sus formas) moriría de pena!

    1. 🙂 Me alegro de que haya gustado! Porque todos los posts del carnaval de nutrición suelen ser científicos, pero yo de ciencia entiendo lo justito…

  2. Aprovecho para decirte lo orgullosa que estoy de ti y de lo mucho que has avanzado desde aquellos inicios en los que lloriqueabas porque eran pocos espaguettis y cocinar era cosa de ingenieros de la Nasa… jajajaj. En serio, si lo vieras desde fuera Olga has hecho mucho camino.

    1. ¿Verdad? Y ahora compro zaatar y pimienta larga (que no he usado aún) y experimento con los alimentos, me he vuelto una experta en risottos cremosos… Ah. ¡La práctica hace al maestro!

      1. Apunta. Pelas los boniatos y los haces rodajas (el grosor depende del gusto, las mias de 3-4mm), las pones en cazuela con agua que las cubra. 250grs. azucar X cada 100grs. de boniatos. » palitos de canela. Hervir 10/15 minutos. Servir, calientes o fríos, espolvoreados con canela molida. ¡YUMM!. Con el almibar que resta (si no te lo zampas todo) se hace un arroz con leche que lo flipas ;), etc…. (Esta receta es cosa de catalanes)…Y bueno, ¡Ya esta bien de gorrinadas! 😉

  3. Genial!!! Además, quienes te conocemos hemos disfrutado el doble porque ponerle tu voz y expresiones al texto, lo bordan.
    Enhorabuena, como dice Lucía, por tus progresos y logros obtenidos. Y…fíjate, sin estar amargada, comer de sobres ni tener que hacerte analíticas cada 15 días para evitar que te quedes en el sitio… A ver si vas a ser una especie en extinción… 😉

    1. Ayer me decía una compañera que su «nutricionista» le había mandado hierbas o algo, un potingue de estos de beber. Y le dije: a ver si no va a ser nutricionista. Y me dice: ¿Pero qué me vas a decir, que llevo toda la vida a dieta? Y le respondí: Llevas toda la vida a dieta y toda la vida gorda, ¿a que sí?

      Olga, haciendo amigos.

      1. jajaja, a veces creo que el mundo de la nutrición es incompatible con la amistad (o, al menos, se hace una limpia de contactos importante) XD
        Pero…¿y lo a gusto que te quedas? ¡¡Ay, cuánta confusión!!

        1. No, si nos reímos mucho. Porque yo también había estado toda la vida a dieta y toda la vida gorda. Si eso que digo yo lo dijera una tía delgada y mona que nunca ha tenido problemas de peso, yo la mataba. Pero si lo dice una gordita que ya está menos gordita, es como un ejemplo a seguir.

  4. Desterrar el pan y el arroz, liberaos de la tiranía de las patatas, se acerca una nueva era de las proteínas a partir de las cinco de la tarde. ¡Arrepentíos de vuestros rissotos, y de vuestros ratatouilles!, porque lo que viene del suelo, está más cerca del infierno incandescente del centro de la tierra, donde viven unos demoños mu malos que sólo quieren que estés gordo hasta la eternidad. Por ello, en verdad os digo que para purificaros deberéis comer todo aquello que se mueva, que toque poco el suelo, que vuele, que nade, o que lo pise en una superficie inferior a un metro cuadrado. Y así el humano evolucionará, y se le crearán dos hígados, tres páncreas y colmillos donde antes había incisivos para poder digerir sólo proteínas, el elemento alquímico más preciado que esconde la naturaleza, elixir de la eterna juventud y el peso ideal.

    Sarmale, es el artículo más divertido e incisivo que te he leído. Fan de tu blog desde ya.

  5. Entrada realmente divertida. Me gusta mucho esa ironía la verdad. Y bueno, aunque si tengo tiempo espero terminar un post para el carnaval, que intentará mostrar que no todos los «hidratos» son iguales (me centraré en el trigo), he de reconocer que tu post es mucha más fácil lectura, y mucho, mucho , mucho más entretenido. Enhorabuena….sin duda si en el carnaval de la nutrición hubiese un premio, este post sería un firme candidato a conseguirlo.

    1. Muchas gracias. Muchas, muchas. Me hace mucha ilusión, la verdad, todo lo que me dices. Pero sí: las cosas científicas os las dejo a los nutricionistas. Ten tiempo! Quiero leer eso, me gusta aprender de nutrición!

  6. Ay, yo tengo una compañera de trabajo que me desespera… Lleva a dieta desde hace siglos y cada vez que me pide comida del personal le quita el arroz o las legumbres, pero pide extra de queso. Hoy aparece con un sandwich de supermercado (gama healthy living, eso sí, cuidado) y me suelta: “Pone que es low fat pero tiene 284 de calorías, a mí eso no me parece poca grasa”. A cuadros. Luego esta es la gente que me pregunta que si comiendo vegano aguanto las semanas de 60h de trabajo.

    1. Qué tendrán que ver las calorías con la grasa. Ni leer las etiquetas, sabemos. En fin, cariño. Que el mundo de las dietas es de lo más proceloso. Y sí: come proteínas. Necesitas proteínas! 😛

  7. Entrar en el 20minutos a leer el blog del nutricionista y leer “se trata de la opinión de Olga Ayuso”. Coño! si la conozco…jejeje…siempre me ha encantado como escribes, pero esta entrada, en particular, es para enmarcar. Enhorabuena.

  8. Me descojono, creo que no voy a volver a tomar pasta nunca jamás. Así no tendré ganas de entrenar y no me cansaré nunca. Ni sudaré, puag. Que de pobres. HC NO!!!!! Jajajajajaja

  9. Entiendo que a los que la conocéis y tal os pueda parecer gracioso.. pero hacía tiempo que no leía tal cantidad de memeces sinceramente..
    Ojo al dato “el trigo es malo para la salud”… mmm vale… “Lo que no sabe a nada no engorda” jajaj en fin.. supongo que se refiere a que son alimentos que engordan mucho pero igual alguien lo puede malinterpretar así.

  10. Enhorabuena por tu post. Yo todavía flipo con que después de demostrar que la dieta Dukan es malísima haya gente preconizando sobre ella todavía, crucificando los carbohidratos.
    Llevo desde noviembre del año pasado haciendo pan en casa, y como mucho más pan porque me gusta y me dura más que el que pueda comprar; te puedo prometer que no he engordado ni mucho ni poco. Claro, que he compensado y hago algo más de ejercicio, pero estoy de lo más contenta.

    1. 🙂 Pobre pan. Alimentando a la población del mundo durante siglos y siglos y ahora mira: desterrado de la mesa! No lo entiendo. Con lo rico que está…

  11. Muy bueno y sí, ya está bien de hablar de alimentos buenos y malos. Ese esquema ya no se aplica ni en las películas infantiles.

  12. ¡Que me he reído leyendo el post!. Cuanta razón llevas, y que gracia contándolo.
    No conocía tu blog pero desde luego me hago fan desde ya, además tienes recetas muy curiosas e interesantes.
    Os recomiendo algunas de las recetas sencillas de Cenas ligeras, fáciles y rápidas.
    Felicidades por tu trabajo y hasta pronto!!.

    1. Muchas gracias. Aquí también hay comidas ligeritas (y no tan ligeritas, que las patatas fritas son veganas). Si este blog sirve para que la gente no coma tanta proteína animal y no se joda las arterias de manera tan contundente, bienvenido sea. Y así, de paso, cuidando la salud, cuidamos el planeta… y al resto de la gente que vive en él.

  13. Enhorabuena! me ha encantado el post, mucho, muchísimo! re-dirijí mi carrera hacia la nutrición por pura vocación, pasión, curiosidad personal y con el foco siempre en la salud y la prevención, además de la educación nutricional. Me pasma ver que hay profesionales dentro del sector que con el objetivo de la pérdida de peso por la simple pérdida de peso prohiben sin más los hidratos, perdiendo ese foco de la alimentación variada y saludable. Y la función energética? no deberían suponer aprox. un 50% de nuestra ingesta total? trabajar el hidrato es una de mis máximas: substituir simples por complejos, y siempre ir hacia variedades muy nutritivas, que nos aporten además fibra (saciedad y estabilidad de glucosa en sangre). Imposible resistirse a unos frijoles negros con arroz integral o una ensalada tibia de quinoa, unas gachas calientes de avena con plátano y canela, un pan de centeno con mantequilla y perejil…y todo eso unido a mi aminoácido preferido: el triptófano! Gracias por defenderlos y quererlos tanto!

  14. Un interlineado doble de vez en cuando vendría bien, que como pierdas de vista por un segundo la línea por la que vas, en el tocho homogéneo y justificado que es este texto, no hay referencia visual alguna. Por lo demás, buena entrada.

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