No tengo tiempo para cocinar

Hay una frase de Nigella Lawson que me encanta. Me encanta tanto que lo mismo la he escrito ya por aquí. Dice que le enoja soberanamente que la gente diga que no tiene tiempo para cocinar: “Bueno, tampoco están escribiendo Guerra y Paz”. Sí, sí la he escrito por aquí, en el post Algunos consejos culinarios de una novata. Voy a confesar algo: yo tampoco tengo tiempo para cocinar. Es decir, sí que lo tengo, pero prefiero cocinar cada tres semanas, congelar e ir sacando lo que necesito, porque como en el trabajo. Luego, por la noche, solo tengo que cocer pasta o arroz, sacar unas legumbres congeladas y ya está. Bien es cierto que lo del tiempo es muy relativo. Antes de empezar a cocinar, pensaba: dios mío, hacer una salsa de tomate, qué gilipollez, si las venden de bote. Después de hacer esta salsa de tomate (es más: después de tunearla un día que me había sobrado un poco de puré de calabaza echándole un cacito y añadiéndole cebolla y zanahorias picadas) pensé: ¿qué he hecho yo comprando salsa de tomate toda la vida, si esta está más rica y se hace en un ratito? Sí: antes, 40 minutos de chup-chup eran un horror. Ahora, todo se hace en cuarenta minutitos de nada o en un par de horitas. Si usamos el diminutivo, todo parece más pequeño…

Bien: supongamos que sí que tienes tiempo para cocinar pero lo que realmente te pasa es que no quieres cocinar todos los días, salvo algún avío para la cena. Tiempo hay que tener, claro está, si uno quiere cocinar. También si uno quiere dormir, quedar con los amigos, salir a un restaurante, trabajar o buscar trabajo, pasarse el domingo leyendo cómics o cualquier otra cosa. Pero la buena noticia es que tenemos tiempo. Porque estamos vivos. Así que, si lo que queremos es tardar menos en la cocina de lo que tardaríamos normalmente, aquí van algunos trucos y consideraciones…

Cocinando hamburguesas en cantidades industriales para congelarlas

Organiza el espacio de trabajo.- De esto ya hablamos aquí. Una cocina bien organizada es clave: antes de que comiences a cocinar, lee bien la receta, asegúrate de que tienes todos los ingredientes, colócalos todos en la encimera y prepáralos. Saca también los cubiertos y boles que necesites. Es lo que se llama la mise en place. Si haces esto antes de comenzar a cocinar, ahorrarás tiempo, reducirás estrés y mejorarás tus habilidades en la cocina: preparar todo con antelación ayuda a evitar contratiempos, como darte cuenta de que no tienes algo o quemar la cebolla mientras estás buscando la cuchara de madera.

Sé flexible.- A ver: si vas a cocinar un potaje de garbanzos y quieres comer garbanzos y no tienes garbanzos, baja a comprarlos. Pero si te da igual, échale alubias. A lo mejor ocurre que pensaste que tenías orégano y, cuando lo vas a ver, no hay bastante. Pues echa menos. Pero, para evitar quedarte sin los ingredientes que usas más, ten una lista de la compra a mano en la que puedas anotar si te falta algo y puedas apuntar también si te estás quedando sin cualquier cosa.

Cocina muchas raciones.- Hay instrumentos imprescindibles en una cocina. Un bolígrafo con un imán que se pueda pegar en la nevera, unas etiquetitas adhesivas y muchos tuppers. Uno cocina para un regimiento, lo divide (si tiene espacio suficiente en el congelador) y luego lo saca conforme lo vaya necesitando. Clásicos básicos: legumbres cocidas (sin nada más: yo no compro ya legumbres de bote, que a saber qué llevan en el líquido ese al que no se le va la espuma ni con una pistola a presión), salsas varias (de tomate y para pasta), verduras escaldadas (probé con la calabaza: cierto: dos minutos en agua hirviendo, se congelan, se descongelan y como si estuvieran frescas. He de investigar más sobre los procesos de conservación y congelación de los alimentos) y algunas tarteras con los platos que vayas a comer durante la semana. Y, por supuesto, caldo vegetal. Lo congelo en cubiteras de hielo, lo meto luego en bolsas de congelación y listo. También el pan, que lo hago yo.

Busca recetas en las que se invierta poco tiempo y resérvalas para las cenas.- Así podrás preparar una cena rica en veinte minutos… y dejar las recetas elaboradas para cuando sea tu día de cocina y congelación.

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6 thoughts on “No tengo tiempo para cocinar

  1. Tambien soy del club de cocina y congela 🙂 Cuando hago lentejas estofadas, pongo medio kilo en la olla… me salen diez raciones de lo mas majas que me duran para mi chico y para mi todo un mes (alternando con otras cosas). La verdad es que con esta vida de frenesí que llevamos todos, no tenemos tiempo para nada: ni para cocinar, ni para hacer deporte, ni para pasear…

  2. El tiempo es una excusa, yo creo que también es importante la motivación, leer blogs, querer comer sano, light o vegetal, esas cosas hacen que encuentres tiempo, como cuando quieres ponerte en forma y sacas tiempo para el gimnasio. Buenos consejos, gracias

  3. […] Pero no todos los días podemos permitirnos cocinar largas horas en la cocina y, sobre todo, en verano, que apetece mucho más salir a la playa o la piscina, o en invierno que nos gusta tomar algo con los amigos o despejar la mente en uno de los muchos parajes que guarda la provincia de Valladolid y que pueden descubrirse tan solo sacando un poco de tiempo… sí, ese que ahorramos cuando podemos organizarnos mejor en la cocina, tal y como nos sugieren en este post del blog Veganizando: ¡No tengo tiempo para cocinar! Pues prepara algo rápido y sano […]

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