Unos apuntes sobre veg(etari)anismo I

Vivo en un país en el que los bocadillos «vegetarianos» llevan atún y en el que muchas personas no consideran el pollo o el pescado como carne. Carne, aquí, son cerdo y ternera. Cuando alguien dice que no come carne, puede hartarse a pez espada y salmón, comer codorniz o pularda. Hace algún tiempo, unos amigos míos que tienen un restaurante en Badajoz en el que me siento como en casa (el Voodoo), me preguntaron sobre recetas vegetarianas para ofrecer algo en la carta de un sitio que bebe de las fuentes de la cocina sureña de Estados Unidos. Comer vegano en Extremadura, más allá de una ensalada, es una empresa casi imposible, salvo en un Shangri La. Esta es la tierra del jamón, el cerdo ibérico y la torta, señores. Yo no hablo mucho sobre vegetarianismo, pero, cuando lo he hecho, me he encontrado con un sinfín de conceptos erróneos: sobre dieta, nutrición, salud… y motivaciones éticas.

Tipos de vegetarianos

Ovolactovegetarianos.- No comen carne animal (sí, el pescado es un animal y sí, tiene carne: los mariscos también), pero sí huevos, leche y sus productos derivados, como el queso, la nata o la mantequilla o los yogures. Algunas personas son solo ovovegetarianas y otras, lactovegetarianas.

Veganos.- No consumen absolutamente ningún producto que provenga de un animal. Esto incluye aves, cerdo, ternera, todo tipo de pescado y marisco, miel, gelatina, leche y huevos. Y sus derivados. También rechazan la lana, el cuero o la seda. Y los aditivos procedentes de animales, como la albúmina, la lactosa, la caseína o el carmín. Para eso hay que leer las etiquetas de los alimentos… y saber qué significan.

¿Por qué?

Hay un sinfín de razones por las que uno decide adoptar una dieta vegetariana: desde la conciencia ecológica a la social, el amor por los animales o la necesidad de mejorar el estado de salud. En otras partes del mundo también hay condicionamientos religiosos. Pero yo estoy en España y dudo mucho que me lean desde la India.

Hamburguesa. Vegetariana.

Salud

Menos obesidad.- Hay una creencia un tanto extraña que implica (de una manera inconsciente, supongo, o aprendida) que, si uno come carne y pescado, ya tiene todos los nutrientes que necesita, aunque se alimente como un cerdo. Cuando una persona decide adoptar una dieta vegetariana o vegana, comienza a leer sobre nutrición, para asegurarse de que su dieta no le va a acarrear ningún problema de salud. Y, si uno conoce sobre nutrición, se alimenta mejor. Sí: las patatas fritas son veganas. Sí: hay comida rápida guarra vegana: mucha. Uno se puede hincar una pizza de calabacines todas las noches de tamaño familiar. Pero no suele ser el caso. De todos modos, ya sabemos que lo de adelgazar tiene que ver con la cantidad de comida ingerida… y la cantidad de energía gastada. Pero eso es algo que los vegetarianos aprenden pronto.

Reducción del riesgo de enfermedades crónicas.- Cito de la ADA: «Las dietas vegetarianas ofrecen una serie de ventajas, entre las cuales se encuentran unos niveles inferiores de grasa saturada, colesterol y proteínas animales, y mayores niveles de carbohidratos, fibra, magnesio, boro, folato, antioxidantes como las vitaminas C y E, carotenoides, y sustancias fitoquímicas (27-30). Algunos veganos pueden tener ingestas de vitamina B-12, vitamina D, calcio, zinc y ocasionalmente de riboflavina, por debajo de lo recomendado». Por eso, tienen menos enfermedades del corazón, hipertensión, diabetes del tipo 2 y ciertos tipos de cáncer. Aquí hay un artículo con referencias al respecto. Está en inglés.

Reducción del riesgo de contraer enfermedades transmitidas por los alimentos de origen animal.- Esto es lógico: si no los tomas, no te arriesgas. Entre ellos están el e.coli, el campylobacter o la salmonella.

Ingestas más bajas de contaminantes ambientales.- Ingieren menos metales pesados, DDT, PCB y otros contaminantes, porque estas sustancias se acumulan a medida que se asciende en la cadena alimentaria. La base de la cadena alimentaria son las plantas: la cúspide, los animales.

Si no comes perros, ¿por qué comes pollos? Son iguales de inteligentes.
Esto me lo encontré en Nueva York.

Animales

La industria alimentaria es una industria cruel con los animales. En nuestra cultura, hay animales para comer y otros animales que no se comen, pero no así en otras (en China, por ejemplo, comen la carne de ciertas especies de perros, lo que aquí sería impensable). Para un vegetariano, todos los animales merecen el mismo respeto en tanto que seres vivos.

Se crían de forma inhumana.- No, no están pastando tranquilamente en el campo a la espera de que llegue un matarife y los sacrifique. No están nadando por las aguas hasta que llega un pescador que los pesque uno a uno. Hay hacinamiento, aislamiento, intervenciones quirúrgicas, sobremedicación para paliar los efectos de la falta de ejercicio y su cerebro también sufre, porque se les priva de su comportamiento social normal: a menudo se vuelven locos.

Se les transporta al matadero en condiciones espantosas.- A menudo, sin comida o agua: muchos mueren en el camino.

Se les sacrifica de forma inhumana.- Sí: hay leyes que, en teoría, han de garantizar que estén inconscientes en el momento de la muerte. Pero hay que trabajar rápido. Y trabajar rápido (dinero manda, rentabilidad manda) exige que las leyes se cumplan de aquella manera. Así que los métodos para aturdirlos son, generalmente, poco fiables. A veces se les desmembra, se les golpea, o se les hierve cuando están vivos.

Los animales tienen derechos.- Están reconocidos y hay leyes al respecto. Pero, si uno maltrata a un perro o lo hierve vivo, hay penas. Si uno hierve vivo a un ternero, se hace la vista gorda. Para muchas personas, esto es profundamente injusto.

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17 thoughts on “Unos apuntes sobre veg(etari)anismo I

  1. Es interesante que hables de ello, incluso cuando algunas cosas parecen obvias (como lo del bocadillo vegetal con atún o jamón york, es algo que yo nunca he entendido). Es cierto que mucha gente no tiene claras estas cosas.

    Yo no soy vegetariana pero lo fui durante un par de años cuando era muy joven. En Badajoz. Y lo pude hacer, más o menos sin problemas, aunque es cierto que salir a comer fuera en Extremadura siendo vegetariano es un reto: te conviertes en la rarita que siempre pide los platos cambiados, no puedes compartir nada y acabas siendo el tema de conversación de la cena, pero si lo llevas con humor y tus amigos son majos no es un problema. Eso sí, creo que fue la época de mi vida en la que comí más huevos fritos con patatas 🙂 En cualquier caso creo que la gran diferencia está en casa: si sabes cocinar y tienes tiempo, bien; si no, es una tortura.

    Ahora ya no soy vegetariana, pero no como ni de lejos tanta carne (o pescado) como se considera «normal», y si lo hago no me sienta demasiado bien. Eso sí, si la compro procuro que sea de calidad y de un animal que haya sido criado en libertad, aunque no siempre es fácil (ni barato).

    Lo de leer los ingredientes es una manía que me quedó y sigo teniendo, no sólo por lo animal sino por los aditivos, grasas trans etc. Por cierto: una cosa que aprendí cuando ya no era vegetariana es que un ovolactovegetariano no puede comer cualquier tipo de queso, ya que la mayoría de ellos, sobre todo los artesanos y muchos curados, están hechos con cuajo animal. La torta del Casar y similares no, así que son perfectamente aptos. Éste es un tema interesante y del que no se suele hablar, aunque en internet hay alguna información.

    En fin, perdona por el rollo… es un tema del que he hablado y aún hablo mucho, y siempre eché de menos alguien que hubiera vivido lo mismo en Extremadura. Lo peor de estas situaciones es, sin duda, la incomprensión ajena y la falta de respeto hacia tu elección, aunque yo que he estado en los dos lados sé que es algo que sucede en ambas direcciones. Nos queda mucho por aprender, y sobre todo escuchar y comprender a los demás. Gracias por escribir sobre ello.

    1. Ahora yo creo que no es tan raro, pero en los restaurantes cuesta un poco… Un truco, dicen los blogs veganos, es llamar con antelación. A mí me parece curioso que, si alguien te dice: soy celiaco (que tampoco pueden comer en cualquier parte y han de tener mucho cuidado), no haya ningún problema con los amigos. Pero si alguien dice: soy vegetariano, ya te cuestionen. Creo que no hace ninguna falta: si estuviéramos más educados en el respeto, podríamos aceptar las decisiones de los demás sin rechistar. Porque, al fin, es una cuestión de respeto. Sí: en ambas direcciones.

      Sobre los quesos tengo que investigar más. Conozco la torta del Casar y la de la Serena porque he hecho reportajes sobre su elaboración, pero ninguno más: aquí hay de cabra, en los Ibores también, con denominación de origen: solo estuve en un lugar en el que las cabras pastaban en una finca grande y el señor las ordeñaba a mano. Olía tan fuerte que estuve AÑOS sin comer queso de cabra.

      Me encantan los rollos. Dan vida al blog!

  2. Me ha encantado!! genial! yo debo ser algo rara, pues soy prácticamente vegana, teniendo en cuenta ropa, cosméticos y diversión libre de crueldad animal, pero de vez en cuando, como huevos de gallinas camperas.. por tanto, no tengo etiqueta.
    he compartido a diestro y siniestro tu post 😀

    1. Yo lo de los cosméticos lo hacía desde que tenía 18, que fue cuando comencé a pintarme. Lo de la ropa he comenzado a hacerlo ahora, porque realmente no necesito nada de piel… El único problema que tengo son los zapatos: tengo artritis o artrosis o yo qué sé y tengo que usar zapatos muy cómodos. Y a todo dios le parecen cómodos zapatos con los que yo no puedo andar. Así que tengo un problema con eso.
      Muchas gracias por compartirlo!

  3. cuál es la diferencia entre un carnívoro y una persona que come huevos y lácteos? los ovolacteos vegetarianos hacen padecer mas a los animales q los q los matan y ya
    de una manera u otra es un asco y una crueldad

  4. Pues yo creo que hay muchas diferencias.
    Primero, vegano puro no hay nadie: todos participamos de la explotación. Así que yo creo que está bien dañar lo menos posible o lo que uno crea que es lo menos posible. Por ejemplo, yo sé cómo se hacen los libros. Pero no uso la biblioteca porque está lejos de mi casa y porque prefiero libros míos. Y en los libros se usan ingredientes animales también. Si no como pescado, al menos no contribuyo a la explotación de los mares.
    Y además hay muchas personas, muchas, que no son vegetarianas porque le importen mucho los animales. Así que a lo mejor el sufrimiento de los pollos no entra en su ecuación, pero sí entran los monocultivos, la pérdida de la agricultura tradicional, etc.
    De hecho, yo creo que si el veganismo no lo jugara absolutamente todo a la carta animalista tendría mucho más empaque que el que tiene ahora.

  5. Estupendo post, muchas gracias por toda la información!! Todavía hay muchos mitos sobre la alimentación vegetariana…algunas personas son de mente cerrada, pero cerrada!! Y cuando dices que tampoco comes atún te preguntan porque («pero si viene en una lata!»). A ver si a algunos les ha quedado más claro después de leer tu post 😉 Besos!!

    1. Cuestionamos la medicina oriental, las noticias de la tele, las palabras de nuestros padres… pero nunca, nunca, nunca, cuestionamos nuestras creencias sobre alimentación. Es alucinante.

      1. Bueno, yo no soy vegetariano, pero obviamente no estoy a favor de un sacrificio inhumano, ni por supuesto de los toros, que me parecen una aberración, pero la alimentación es otro cantar, me da que el ser humano es el único que parcela su alimentación, el resto de las especies comen exactamente todo lo que necesiten, ya sea hierba o carne, a veces me da que el vegetarianismo es una de esas cosas que el ser humano hace, muy en la raíz, para sacar pecho y marcar paquete de conciencia, de la misma forma que hace otras cosas, a veces terribles.

        1. Lo que necesita un ser humano para vivir: hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, micronutrientes, minerales y grasas. Lo de sacar pecho y lo demás, a discreción de cada uno. Yo no doy lecciones de conciencia. Solo expongo datos. Eso sí: para mí comer es un acto político. Lo mismo que comprar.

          1. Es una conversación tan llena de relativos (y capas de hipocresía) que no acabaría nunca, y como digo es algo personal y que cada cual coma lo que quiera.

          2. No creo que ser omnívoro implique no ser hipócrita. El problema está en que cuando uno dice que no compra dos móviles por ética, no se le cuestiona. Pero si dice que no come animales por ética, el otro dice: qué pasa, te crees mejor que yo…

            A mí los veganos autoelegidos me repatean.

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