Slow cooker – Crock pot

Los Reyes Magos me trajeron, además de una cafetera, una crock pot roja. Exactamente esta:

Crock pot

Se vende por Amazon, pero se necesita un adaptador de enchufe, porque viene con tres clavijas. Se trata de un electrodoméstico muy popular en los Estados Unidos, que está pensado para la gente que no tiene tiempo de hacer guisos al chup-chup, pero que ama las propiedades de la cocción lenta (es decir, tener unos garbanzos cociendo tres horas, por ejemplo). Las hay de varios tamaños y de distintas clases. La mía es una olla marca Crock Pot, sin temporizador y de 4-quarts (es decir, de casi 4 litros de capacidad, suficiente para hacer 4 o 5 raciones y después congelarlas). He estado experimentando algo con ella, siguiendo recetas de varios libros y, sobre todo, leyendo bien las recomendaciones. El funcionamiento es sencillo: se trata de una base que se calienta (en realidad, se calienta toda la olla) y que lleva una cacerola de porcelana (las hay de otros materiales, también: incluso algunas que se pueden poner al fuego). Tiene un botón de encendido, un botón de LOW (cocción lenta) y un botón de HIGH (cocción algo más rápida). También tiene otro botón, WARM, para mantener la comida caliente. Este último no se debería usar más de 2 horas.

Recomendaciones generales:

  • Una hora de cocción en HIGH son 2 horas de cocción en LOW.
  • La crock pot debe llenarse al menos hasta la mitad de su capacidad y, como máximo, unos 2/3 o un poquito más.
  • Si vas a remover algo, aparta bien la tapa para que el líquido de condensación no caiga dentro de la olla. De todos modos, hazlo rápidamente, porque a la slow cooker le toma media hora volver a recuperar la temperatura cuando se abre, así que, cuando la tapes, déjala cocinar sin destapar, a no ser que la receta pida añadir algún ingrediente o remover a mitad de cocción o algo por el estilo.
  • Usa guantes cuando abras la tapa o saques la cacerola de la slow cooker.
  • No dejes la comida en la olla más de 1 hora después de cocinarla.
  • Descongela la comida antes de cocinarla.
  • No precalientes una slow cooker vacía, a no ser que la receta pida otra cosa (algunas lo hacen).
  • No laves la olla hasta que no se haya enfriado un poco. Corre riesgo de romperse.
  • No recalientes comida fría en una slow cooker. Usa un cazo al fuego o el microondas.
  • No refrigeres comida en la olla de la slow cooker. Se puede partir.
  • La primera vez que uses la slow cooker, quédate en casa. Tienes que estar seguro de que funciona correctamente.
  • Usa el sentido común: es un aparato eléctrico que desprende calor. No dejes cerca nada que se pueda derretir o romper.
  • Conoce tu máquina. Algunas cocinan a más temperatura que otras. Una vez que hayas hecho varios platos, sabrás a qué temperatura cocina tu slow cooker. Hasta entonces, puedes usar un poco más de líquido. Siempre puedes cocinar algo más de tiempo, pero una comida quemada es más difícil de arreglar.
  • Y sí: hay crock pots que queman la comida. Mi crock pot pequeña lo hace. Las recetas en las que pone de siete a nueve horas, ella las hace en cuatro o cinco, en LOW. Así que vigila tu crock pot hasta que la conozcas bien. Luego ya sabrás cuándo puedes irte de casa sin preocuparte por ella o echa 1/2 taza más de líquido de lo que pone en la receta. Si ha de quedar seca, luego con 20 o 30 minutos sin la tapa, ya lo tienes resuelto.
  • Si tu crock pot tiene una tapa saltarina (porque se condensa mucha agua porque es potente, como la mía pequeña), una solución es poner un palillo de dientes entre la cacerola y la tapa para que suelte un poquito de vapor, o un poco de papel de cocina o un poco de papel de aluminio.
  • Cuando ocurren estas dos cosas, observarás que tu crock pot quema la comida por un lateral y no por otro (sí, solo por un lateral). Se llama “punto caliente”. ¿Cómo lo arreglamos? O cuidando la olla y dándole la vuelta a la cacerola cada cierto tiempo, como se le da la vuelta a la bandeja de las galletas en el horno, o creando una protección con una capa de papel de aluminio. En realidad, es una protección con papel de aluminio doblado hasta que tenga seis capas. Si te vas de casa, esto es mucho más cómodo.

  • Si en una receta pide verduras y las precocinas, sabrá mejor. Se pueden poner en crudo, pero, si vas a hacer salsas o sopas con cebolla, zanahorias… fríelas diez minutos en una sartén a fuego medio durante unos 10 minutos y luego añádelas a la olla.
  • Antes de agregar la comida, si es más bien seca, puedes pulverizar aceite en spray en la base de la olla para que sea más fácil de limpiar.

Recomendaciones específicas:

  • El agua no se evapora en una slow cooker. Si vas a convertir una receta tradicional para hacerla en una olla lenta, pon la mitad del líquido que te pide en ella. La condensación de la tapa añade de 1/2 a 1 taza durante el proceso de cocción (es decir, de 115 a 230 mililitros). Esto vale para todas las recetas, excepto para las que usen arroz o pasta, en las que hay que utilizar la misma cantidad de líquido que te piden.
  • Si doblas alguna receta de algún libro de recetas para slow cookers, tienes que tener en cuenta que has de doblar la cantidad de ingredientes, pero no los líquidos. De líquido solo tienes que añadir la mitad más. Por ejemplo, si en una receta pone 1 litro de caldo y la quieres doblar, añade 1 litro y 1/2. El tiempo de cocinado será el mismo.
  • Usa vegetales frescos. Las verduras congeladas hay que dejarlas descongelar antes de usarlas en la crock pot, pero tienden a cocinarse de más.
  • Las verduras congeladas mantendrán su color y su textura crujiente si las añades, descongeladas, 30 minutos antes de finalizar la cocción.
  • Las verduras tiernas, como los espárragos o los tirabeques, los tomates, los champiñones o los calabacines, es mejor añadirlos en la última hora de cocinado para que no se pongan blandurrios. Hay recetas que lo piden y otras recetas que no.
  • Los vegetales de raíz, como las patatas y las zanahorias, tardan más tiempo en cocinarse, así que pícalos en trozos pequeños y ponlos en la base, cerca de la fuente de calor.
  • Cuando en una receta pida pasta, es mejor cocerla. Hay recetas en las que puedes cocer pasta en la crock pot: por ejemplo, cuando hagas una lasaña o macarrones con salsa. Si la pasta es la base del plato, se pone sin cocer al principio de la cocción. Asegúrate de que haya suficiente cantidad de líquido (agua, tomate frito, etc.). Si haces sopa, agrega la pasta cuando falten 35 o 40 minutos para que acabe la cocción. El mejor truco es cocer la pasta separadamente hasta que esté casi al dente y luego añadirla 30 o 40 minutos antes de finalizar la cocción.
  • Si eres vegetariano, ten en cuenta que los productos lácteos (y también la leche de coco) se deben añadir en el último cuarto de hora o media hora, porque tienden a cortarse por el calor. Puedes usar leche evaporada en lugar de leche. El queso también se añade pocos minutos antes del final de la cocción.
  • Las hierbas, frescas o secas, pueden cambiar de sabor con la cocción, así que es mejor añadirlas al final de la cocción, cuando falte una hora para que acabe. La cayena y los copos de pimiento rojo también se vuelven amargos con una cocción prolongada, así que añádelos en la última media hora. Usa cantidades pequeñas, ya tendrás tiempo de añadir especias y hierbas más tarde.
  • Si quieres un sabor más pronunciado en sopas y estofados y la receta pide agua, agrega caldo vegetal.
  • Puedes espesar las salsas quitando la tapa y cocinando en HIGH la última media hora de cocción. Si ves que, aun así, va a quedar demasiado líquido, disuelve 1 cucharada de maicena en 2 cucharadas de agua fría y agrégalo a la salsa. Luego cocina la media hora en HIGH.

Para convertir recetas:

  • 15-30 minutos son 4-6 horas en LOW y 2-3 en HIGH.
  • 30-60 minutos son 6-8 horas en LOW y 3-4 en HIGH.
  • 1-3 horas son 8-16 horas en LOW y 4-8 en HIGH.
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29 comentarios en “Slow cooker – Crock pot

    1. Es una maravilla. He hecho varias cosas ya en él (alguna basada en “coge lo que tengas en la nevera, que se te va a poner pocho y échale unas lentejitas”) y las legumbres quedan totalmente enteras, nada pastosas, blanditas, brillantes… y toda la verdura con muchísimo sabor. Yo me he enamorado.

      1. Desde luego, es un lujo que nos muestres estos descubrimientos. Y, no sé cómo lo haces, pero ya se trate de aparatos o recetas…entran ganas de probarlos nada más leerte!! 🙂
        Deberías ir a comisión…jajaja

        1. A mí, lo reconozco, las legumbres nunca me habían quedado así de prietas, enteras y blanditas… Estoy encantadísima. El otro día hice una salsa de berenjenas para pasta con tomates y puerros y también está espectacular…

  1. Sí! Tengo dos ya programadas. Una de una salsa de tomate y berenjena con yogur (de soja, vegano, o griego, vegetariano, lo que cada uno quiera). Y otras más. Tengo que volver a hacer una minestrone que me quedó de lujo, pero que no anoté, porque le eché los ingredientes que me pareció (no me cabían todos). Tengo muchos libros de recetas de slow cooker y estoy encantada (hay tres o cuatro veganos exclusivamente, pero en los omnívoros hay muchos platos veganos y vegetarianos veganizables).

      1. Pues me la inventé, la verdad. Y no le he hecho fotos. Era un bote de tomate concentrado, otro bote de tomates triturados y otro bote de tomate en cubitos (es que ahora no hay tomates buenos para salsa: todo de bote, ecológico, pero de bote). Un par de berenjenas en cubitos. Freí puerro y ajo unos diez minutitos, así, pochados, porque tenía puerros pero no cebolletas ni cebollas. Y todo junto a la olla con un poco de sal y ya está. Cuatro horas en LOW. Muy bueno.

    1. Hola :D,
      He visto que dices que tienes varios libros de slow cookers. Te quería preguntar cuál(es) me recomendarías. He visto un par de Kathy Hester y uno de Robin Robertson y uno de la serie The Everything vegan…
      He estado viendo en amazon y no me decido porque tengo miedo de que:
      A) todo esté repleto de seitán, tofu, tempeh… soya y gluten en general (Todo ello me cae mal).
      B) las recetas sean muy insulsas u obvias.
      Muchísimas gracias y felicidades por tu guapo blog.

      1. Robin Robertson. A ver: yo como soja y gluten en cantidades industriales (industriales exactamente no, pero los como) y Robin Robertson tiene especial cuidado en señalar las recetas. No he leído los libros en profundidad “de ese modo” (como no tengo intolerancias alimentarias, no me fijo si las recetas tienen gluten o no). Libros de slow cooker sin soja ni gluten, no conozco, la verdad. Pero creo que este que te digo es equilibrado.

        Muchas gracias!!

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