Seitán con garbanzos

Otra receta de Isa does it, de Isa Chandra Moskowitz (¿os he dicho que me casaría con esta mujer?), un libro al que me he aficionado porque hay recetas verdaderamente rápidas. Bien es cierto que mi concepto de rapidez, en la cocina, ha cambiado bastante. Antes, 40 minutos era una pérdida de tiempo inmensa. Ahora, una salsa de tomate casera se hace “en 40 minutitos de nada”. Como solo tengo un temporizador (y una cabeza que se olvida de mirar la hora) todavía no he llegado a ese más difícil todavía que consiste en tener los cuatro fogones y el horno encendido con cinco o seis platos distintos a la vez. Así que voy receta por receta, con calma y con mimo. Y ensuciando todos los cacharros de la cocina, además. Algún día pondré una foto de la entrada de mi casa cuando me dedico a cocinar, con todos los aparatos que generalmente están en la encimera allí puestos en el suelo. No solo el botijo (sí, señores: tengo un botijo): también el tostador, la tacoma con los cuchillos, una papelera de Mafalda donde yo almaceno papel de horno, etiquetas de papel para los tuppers, papel film y el paño de secar (sí, también tengo un paño exclusivamente para secar la vajilla: en mi descargo diré que me equivoqué y creía que era un trapo limpiacristales y ahí se quedó)… Un caos. Divertido, pero caos. Algún día me tocará la lotería y tendré una cocina de 140 metros cuadrados…

Ingredientes:

  • 190 gramos de garbanzos cocidos
  • 230 gramos de caldo vegetal fuertecito
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • 190 gramos de gluten
  • 16 gramos de levadura de cerveza
  • 2 cucharaditas de cebolla en polvo
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de salvia en polvo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Unos toques de pimienta negra recién molida

Preparación:

Machaca los garbanzos en un bol grande hasta que no quede ni uno entero. Yo lo hice con un machacador de patatas, pero la próxima vez, porque es imposible hacerlo así del todo bien, los pasaré primero por el robot de cocina. Ha de quedar una pasta. Agrega el ajo, el aceite y la salsa de soja y mezcla. Ahora, añade los ingredientes en el orden que aparecen en la receta y luego, con una espátula de silicona o una cuchara de madera, intégralo todo bien hasta que no queden restos de harina. Amasa con las manos.

Divide la masa en cuatro piezas iguales, dispónlas en cuatro trozos de papel de aluminio y haz un paquetito con cada uno de ellos, con cuidado de no apretarlo demasiado porque el seitán se expandirá cuando se cocine. Cuece al vapor 40 minutos.

Se mantiene en el frigorífico, bien envuelto en papel de aluminio, durante 5 días. Pero yo lo divido en raciones de 80 gramos y lo congelo. Cuando lo vayas a usar, déjalo descongelar en la nevera.

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6 thoughts on “Seitán con garbanzos

  1. Es que aquí en Extremadura somos muy de botijos. ¡¡¡Yo también tengo!!! y diré que es de donde más rica sale el agua. Y más fría (yo es que lo meto en el frigorífico).
    No sé si servirá de consuelo, pero si todos hiciéramos una foto del antes y después de cocinar… mamma mía!! Parecería que tenemos síndrome de Diógenes! jaja.

    1. El mío está blanco desde la mitad hacia abajo porque en Mérida el agua tiene tanta cal…
      Yo antes de cocinar ya tengo la casa revuelta, porque quito los cacharros de la encimera y los pongo en el suelo de la entrada. Ay. La falta de espacio.

  2. Ya está al vapor. Yo tampoco tenía salvia, pero lo demás ya ido tal cual. Muy buena pinta me ya parecido que tenía. Tengo muchas ganas de cenar hoy, sí-sí
    😉

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