Más tipos de pasta – De la A a la F.

Cada región de Italia tiene su propia pasta. Ya hemos visto los que se pueden hacer en una máquina de pasta. Ahora veremos otros tipos. Si queréis saber cómo se hace la pasta industrial, tenéis un bonito reportaje aquí:

Anelli

Anelli lisci.- Típicos de Sicilia, su forma se inspira en los anillos de las mujeres africanas.

Anelli rigati

Anelli rigati.- Son anillos igualmente pero un poco más anchos y de borde estriado..

Armellette

Armellette.- Es el orzo, que tiene un sinfín de nombres dependiendo de qué región lo utilice. Es una pasta corta, parecida al arroz o a un grano de cebada. Los griegos la usan muchísimo. Se emplea mucho como ingrediente de sopas.

Avemarie

Avemarie.- Es una pasta corta y estriada en forma de tubo, muy indicada para las menestras y las ensaladas.

Ballerine

Ballerine.- Es una de las pastas más bonitas que hay. Debido a su forma, absorbe muy bien las salsas. Se usa también en sopas y ensaladas.

Banane.- No he encontrado ninguna foto sin ingredientes animales, pero es un tipo de pasta con forma un poco curvada, como los plátanos. Es idéntica a los macarrones, salvo en esa curva.

Barbine

Barbina.- Son unos fideos muy finos que se enrollan como si fueran un nido y se secan así.

Bavette

Bavette.- Son genoveses y tienen forma de spaguetti aplanado. Es la pasta larga por excelencia de la cocina de Liguria. Sobre todo, se toman con pesto. Pero combinan muy bien con verduras.

Boccolotti

Boccolotti.-Es una pasta corta estriada, parecida a los macarrones, pero un pelín curvada, que tiene muchísima capacidad para absorber las salsas.

Bucatini

Bucatini.- Parece una pajita, porque es un espagueti que tiene un agujero en medio. Es originaria de Sicilia.

Calamaretti

Calamaretti.- Se parecen a los calamares. Absorben muy bien las salsas.

Campanelle

Campanelle.- Es una pasta corta enrollada sobre sí misma y con ribete. Se suele servir en platos al horno y con salsas espesas.

Canneroni

Canneroni.- Son una pasta semicorta y redonda, que pueden servir para ensaladas y para rellenar. Son de unos dos centímetros de largo.

Cannolicchi

Cannolicchi.- Son tubos de pasta corta con estrías marcadas, lo que hace que las salsas se adhieran muy bien.

Capunti caserecci

Capunti caserecci.- Es rugosa, pero no he encontrado cómo se hace de forma casera. Su forma estriada, que parece rota, absorbe muy bien las salsas.

Caserecci

Caserecci.- Se trata de una lámina de pasta enrollada sobre sí misma haciendo un ocho, como se puede observar en la imagen. Se cocina con salsas como el pesto o preparaciones con verduras.

Cavatappi.- Tubulares, estriados y con formas adecuadas para usarlos en ensaladas y con mucha verdura. También quedan espectaculares con salsas cremosas.

Cazetti

Cazzetti.- Es una pasta con forma fálica, como podéis observar en la imagen. No se sabe ni de dónde viene, quizá de Roma, pero se vende. Industrialmente. Como tiene agujeritos, las salsas y tropezones le van bien.

Cellentani

Cellentani.- Pasta corta estriada y tubular. Muy ricas con salsas espesas.

Chifferi

Chifferi.- Pasta corta que funciona muy bien con salsas espesas y con tropezones porque es tubular. Se puede usar para sopas.

Conchiglie

Conchiglie.- Son las llamadas conchas, en España. Se venden lisas y también con colores. Como tienen esta forma de conchitas, las salsas se sujetan muy bien.

Conchigliette

Conchigliette.- Son conchas, pero mucho más pequeñas. Se usan, sobre todo, en sopas. También están muy ricas en ensaladas.

Conchiglioni

Conchiglioni.- Son conchas, pero tamaño catedral. Sirven para salsas, que permanecen dentro de las conchas.

Coriandoli

Coriandoli.- Es una pasta festiva y de colores, corta, que se puede usar en ensaladas y con salsas de verduras.

Creste di gallo

Creste di gallo.- O cresta de gallo. Tiene una textura delicada que hace que las salsas delicadas se mantengan pegadas a la pasta, en lugar de irse al fondo del plato.

Cubetti

Cubetti.- Pasta corta cuadrada por todas partes. Se puede usar en sopas, al horno, con salsas espesas…

Cuori

Cuori.- Pasta corta en forma de corazón. Para sopas y ensaladas va muy bien.

Dischi volanti

Dischi volanti.- Parece un ovni y se llama así: “disco volante”. Es una pasta corta adecuada para sopas, guisos y ensaladas.

Eliche

Eliche.- Estas sí las conocemos en España. Son las hélices. Sus estrías las hacen perfectas para salsas espesas, pero también se usan en ensaladas. Las hay de colores también.

 

Farfalle

Farfalle.- Son los lacitos que usamos aquí con salsas y en ensaladas.

Farfalle tonde

Farfalle tonde.- Son mucho más pequeños, especiales para sopas y ensaladas finas.

Farfalline

Farfalline.- Más pequeños aún, especiales para sopas y ensaladas tipo picadillo muy picadillo.

Farfalloni

Farfalloni.- Son los lazos más grandes. Aguantan muy bien las salsas.

Festonati

Festonati.- Son un tipo de pasta tubular y estriada (las estrías siempre aguantan bien las salsas) y tienen un espesor entre 1,15 y 1,25 mm y miden 46,5 mm de largo.

Fettuce

Fettucce.- Se trata de un fideo ancho y alargado. Es igual que los fettuccine, pero más ancho.

Fettuccine

Fettuccine.- Un fideo ancho y alargado, base de los fettuccini Alfredo, que es una salsa que podéis ver en un sinfín de libros veganos: no es vegana, pero se veganiza bien.

 

Fidelini

Fidelini.- Son fideos largos, generalmente enrollados, que tienen entre 0,8 y 1 mm de ancho.

Filini

Filini.- Son fideos finos y cortos que se usan, sobre todo, para sopas.

Foglie d’autunno

Foglie d’autunno.- Es una pasta corta que viene con muchos colores. Como tiene ligeras estrías, se agarran muy bien las salsas.

Foglie di ulivo

Foglie di ulivo.- Es igual que las hojas de otoño, pero se llaman hojas de olivo y solo son de color verde. Se hace con espinacas.

Foglie di carciofo

Foglie di carciofo.- “Hojas de alcachofa”. Es un tipo de pasta corta que se puede usar en sopas, ensaladas, al horno…

Fusilli

Fusilli.- Es una pasta de forma helicoidal. Es corta y en Estados Unidos la podemos ver como “rotini”. Pega muy bien en ensaladas y con salsas.

Fusilli bucati

Fussilli bucati.- Es una pasta rizada, que recuerda a un muelle. En ensaladas y con salsas espesas o cremosas va muy bien.

Fusilli lunghi

Fusilli lunghi.- Largos y finos, se utilizan como los spaghetti.

Fusilloni.- Como los fusillis, pero más gorditos.

Batido de melocotón

Melocotones. Con su piel suavita, su olor intenso, sus colores, su acidez pegando al hueso… En Navidades, me regalaron un libro que creo que es imprescindible si os gusta cocinar (vale, digo esto de casi todos los que tengo) que se titula The Vegetarian Flavor Bible. Si queréis saber más sobre sus autores y todo lo que tienen que ofrecer, podéis acceder a su web. Se llaman Karen Page y Andrew Dornenburg. Lo que han hecho ha sido hablar con no sé cuantísimos chefs y mirar qué sabores pegan con según qué ingredientes. Entonces, tú puedes combinarlos infinitamente. Confieso que lo compré para lanzarme a crear mis propias recetas, que es algo que no he hecho mucho y que me da muchísimo pavor por si lo tengo que tirar. Así que me lancé a hacer batidos de frutas. Va a haber tantos batidos de frutas en este blog que van a acabar saliendo cuando no es temporada. Aviso. Este lleva melocotones y picotas del Jerte.

Como siempre, el batido lleva proteína (de arroz, caducadísima: los de iHerb me la clavaron un poco, porque caducaba 15 días después de que me llegó… o yo no vi cuándo caducaba, que lo segundo es más posible que lo primero). Se la podéis quitar. No pongo la cantidad que sale, porque es mucha y la podéis dividir y congelar. Depende de si os tomáis un batidito a media tarde o un señor batido a media mañana.

Ingredientes

  • 5 melocotones
  • 200 ml de leche de avena
  • 200 gramos de picotas del Jerte (pesadas con hueso)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1/2 cucharadita de canela en polvo
  • 50 gramos (son 4 raciones) de proteína en polvo (la mía es de arroz) -opcional-

Preparación:

Lo más complicado que tiene esto es deshuesar las cerezas, o con cuchillo o con un deshuesador o con una botella, como cuenta en este vídeo Alfonso, de De rechupete. Yo compraría un deshuesador, qué queréis que os diga. Lo que hay que hacer después es pelar los melocotones, echarlos en el vaso de la batidora con el resto de los ingredientes y batir. Si batís mucho, el batido se calienta, ojo, que los motores de las batidoras tienen estas cosas. Enfriar (o batir no más de 40 segundos con unos cubitos de hielo) y disfrutar.

A mí, como siempre, las cosas me gustan como para enfoscar. Si lo queréis más líquido, añadid agua o más leche de avena.

Batido de higos

Higos, naranjas, leche de coco. Sí. Vais a ver un montón de fotos casi exactamente iguales de batidos. Aquí toca apartado de confesión. Yo soy muy fan de las fotos de El invitado de invierno, Webos Fritos, Los Tragaldabas o Uno de Dos, por ejemplo. Pero es que yo no sé cómo lo hacen, sinceramente. Bueno, sí. Me lo contó MC, el señor Webos, Jesús Cerezo. Tarda mucho en preparar el atrezzo y la composición de las fotografías porque las cosas hay que hacerlas con tiempo, con mimo y amor. Soy tremendamente fan de Jonathan Lovekin: pueden ver su trabajo también en los libros de Yotam Ottolenghi. Es comida pornográfica: yo creo que él inventó el término porn-food. No he visto imágenes más voluptuosas.

Jonathan Lovekin

También he de decir que yo, ni dispongo de tanto tiempo ni tengo tanta paciencia ni poseo (¡acepto regalos!) cosas tan monas. Yo tengo vasos de los de Duralex. Y, como hago varios batidos al día y acabo cansadísima de estar en la cocina (a mí la cocina no me relaja: me cansa. A mí me relaja plantar el culo en el sofá, que es lo más relajante que conozco), las fotos las hago aprisa y corriendo. Bastante que pongo el trípode y hago las fotos en Manual.

Tampoco tengo perejil fresco: yo lo compro y lo congelo. Lo mismo me pasa con la albahaca, la hierbabuena, la salvia y el cilantro. Debería comprar algunas maderitas, pero no tengo coche y me da pereza (llevadme). Y podría echar anís estrellado y especias por ahí… pero solo de pensar que las tengo que recoger y limpiar después, mi cerebro me dice: “dónde vas, loca”. El otro día compré paños monos para usarlos solo en las fotos de las recetas… pero los míos están tan para tirar que me dije: hija, te han costado cinco euros, ya comprarás cosas más monas para el blog… Y ahí los tengo, en el cajón y colgados de la percha de la cocina. Necesito salvamanteles, pizarras, platos… No voy a decir que no me caben porque vivo en una casa con tres habitaciones para mí sola. Pero mi espacio procuro llenarlo con libros (un día haré un post sobre libros de cocina: se me acumula el trabajo) y con pequeños electrodomésticos. Soy así.

Todo esto para decir que vais a ver un montón de fotos iguales de batidos… en los mismos vasos y creo que casi con el mismo fondo. Porque hice muchos y tenía menos de media hora para fotografiarlos. Podría no haber dormido siesta, pero yo en verano soy de pijama y orinal: ya bastante trasnocho por trabajo: me acuesto a las tres y pico o las cuatro varios días por semana.

Ingredientes para 2 raciones proteicas:

  • 12 higos
  • 2 naranjas peladas
  • 200 ml de leche de coco

Preparación:

Lava bien los higos. Quita el rabito y échalos en la batidora, con la leche de coco y las naranjas peladas y cortadas en cuartos. Ojo: no hablamos de zumo de naranja, sino de la naranja batida. Yo una de las naranjas la dejo con un poco de camisa (es decir, de la parte blanca, el albedo) y la otra no (se pela a lo vivo). La parte blanca de las naranjas