Mnazzaleh – Garbanzos con berenjenas

Mi nuevo libro favorito, porque amo la cocina libanesa, es A Lebanese Feast, de Mona Hamadeh. Es un libro vegetariano, ojo: no vegano, pero la mayoría de las recetas son veganas y, las que llevan leche o huevos o queso, son fácilmente veganizables. O no, depende de vuestro tipo de alimentación. El plato de barro, por cierto, es de Terracota Mérida, una tienda de mi ciudad que comanda una familia de artesanos. Artesanos de los de verdad: es decir, artistas (que yo no sé por qué se les llama artesanos, cuando hacen obras de arte como estas, por ejemplo:

Y tiene unas vajillas espectaculares. He dicho. Pero, sin más dilación, os cuento. El libro es este.

Y, gracias a Allah, tiene un sinfín de recetas FRÍAS. Sí, frías. Para el verano. Por fin. Recetas frías con legumbres y verduras que no da asquito comer frías. Porque a veces te comes frío algo que es caliente y puaj. Pero estas no. Infinidad de patés, de untables, de recetas, de canela, clavo y comino. Olé. Viva el Líbano. Eso sí: aquí usan cantidades ingentes de aceite de oliva y yo rebajo las cantidades.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 360 gramos de garbanzos, a remojo toda la noche
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla grande picada
  • 6 dientes de ajo picados
  • 3 berenjenas medianas cortadas en dados
  • 400 gramos de tomate picado
  • 60 gramos de tomate concentrado
  • 400 mililitros de agua
  • 1 cucharadita o más de sal, al gusto

Preparación:

El día anterior puedes poner los garbanzos a remojo y, una vez pasadas 8 horas, hacerlos en la olla rápida, 15 minutos con salida de vapor natural. O lo puedes hacer todo el mismo día, porque total, los garbanzos en la olla rápida se cuecen en un pis pas.

Calienta dos cucharadas de aceite de oliva en una olla grande. Fríe la cebolla de 5 a 7 minutos a fuego medio. Agrega el ajo y dale unas vueltas durante 30 segundos.

Agrega las berenjenas, el tomate picado, el puré de tomate concentrado disuelto en los 400 ml de agua y la sal. Tapa la cazuela y deja hervir a fuego medio unos 15 minutos.

Escurre los garbanzos una vez cocidos, añádelos a la olla, remueve, tapa y deja 35 minutos, hasta que las berenjenas estén tiernas y hechas. Apaga el fuego y añade el resto del aceite. Remueve y deja enfriar, porque este plato se puede servir templado, pero la manera de comerlo en el Líbano es frío y con pan.

Batido proteico de kiwi y melón

Melón Galia

Por ahí leí una vez que Jason Wrobel era uno de los chefs veganos más innovadores del mundo mundial, así que me agencié su Eaternity… solo para descubrir que voy a tunearle todas las recetas. Es de estas personas que ven en el veganismo la respuesta a todos los males: los veganos follan mejor, viven más tiempo, son más fuertes y mejores y esas cosas y, siguiendo esas premisas, ha montado su libro. Que hay que tunear. Bueno, puedes gastarte una pasta gansa en baobab, lúcuma, maca, acai, camu camu o bayas doradas, que te dará la eterna juventud, pero yo ya tengo 40 tacos y estoy mayor para estas modas de súper alimentos. ¿Arándanos? Sí. Son fruta. Pero lo demás, que no sé ni dónde se cultiva ni en qué condiciones… me parece un capricho de niño rico, la verdad. Ya sé que en el primer mundo somos ricos (comparados con los demás), pero tampoco hace falta hacer el imbécil.

Eso sí: tuneada y todo y quitando de aquí y añadiendo de allá, este batido está muy rico.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 250 gramos de melón Galia (yo usé este, pero podéis usar el que queráis, que sea dulcecito)
  • 2 kiwis pelados
  • 135 ml de leche de almendras sin endulzar (la receta original pone leche de coco, de la de tetra brik)
  • 20 ml de zumo de limón (la receta original usa lima)
  • 2 cucharaditas de jengibre fresco rallado
  • 50 gramos de proteína de arroz en polvo (opcional)
  • 1 plátano
  • 2 cucharadas de menta (eso pone la receta original: yo no tenía, pero lo añado aquí por si queréis usarla. Creo que le dará un toquecito chulo).

Preparación:

Bate todo hasta que esté cremoso. Yo lo hice 40 segundos a velocidad 7-10 en la MyCook. Luego paré la máquina, raspé las paredes con una espátula, porque siempre hay un trozo de fruta que se dispara hacia la tapadera y lo puse 10 segundos más a velocidad 10.

Tened en cuenta que el motor calienta la fruta, así que si lo queréis tomar ya, añadid cubitos de hielo mientras batís.

Está muy rico. Doy fe.

Tipos de pasta fresca para la Marcato Atlas 150

Una máquina de pasta lo que hace es actuar como un rodillo y transformar una masa en una lámina de un grosor determinado. Viene con varias posiciones para que se pueda elegir el grosor, porque las pastas se definen por lo gruesas que son. Por ejemplo, una pasta redonda como los spaghetti pueden tener entre 0,8 y 1 mm de espesor y se llaman cannellini o 2,25 mm y se llaman spaghettoni.

La máquina tiene varias posiciones para definir el espesor de la pasta:

Número 0 = 4 mm.
Número 1 = 3,5 mm.
Número 2 = 3,2 mm.
Número 3 = 2,8 mm.
Número 4 = 2,5 mm.
Número 5 = 2 mm.
Número 6 = 1,5 mm.
Número 7 = 1,3 mm.
Número 8 = 1 mm.
Número 9 = 0,8 mm.

Si la queremos más fina, se puede pasar dos veces por el número 9.

¿Qué tipos de pasta puedes hacer con los distintos accesorios de la Marcato Atlas 150? Pues vamos a verlos:

La máquina viene con un accesorio que te permite realizar tres tipos de pasta: lasaña (lasagne), fettuccine y tagliolini. Pero luego puedes comprar más rodillos para hacer  capellini, lasagnette, linguine, mafaldine, pappardelle, ravioli, raviolini, reginette, spaghetti, spaghetti chitarra, trenette, bigoli e vermicelli. Algunos nombres os sonarán, pero otros no. Vamos a descubrirlos.

Bigoli

Bigoli.- Es un tipo de pasta redonda, de 3,5 mm de espesor, originaria del Véneto (capital: Venecia), hechos con trigo, agua y sal. Es rugosa y, para hacerla, se usa un bigolaro. O una máquina de pasta.

Bigolaro

La rugosidad de los bigoli les permite retener salsas y condimentos.

Capellini

Capellini, capelli d’angelo o cabello de ángel.- Es un tipo de pasta redonda de 1 mm de espesor. Es muy fina y su textura se mantiene intacta incluso si los echamos en sopas muy calientes.

Fettuccini

Fettuccine.- Tienen 6 mm de ancho y 2 mm de grosor. Es un fideo plano que en España se suele confundir con los tallarines.

Lasagne (lasaña).- Es una lámina en pasta que puede tener el grosor que le queramos dar, dependiendo de lo contundente que sea el relleno. El ancho dependerá de la máquina. La de Marcato 150 es de 150 mm, pero también hay una máquina de 180 mm.

Lasagnette

Lasagnette.- Es una pasta plana que mide 10 mm de ancho. Se pueden hacer como si fueran cintas o como si fueran una versión más reducida de la lasaña, poniéndolos uno al lado de los otros.

Linguine

Linguine.- Tiene 3 mm de espesor. Son lo que en España conocemos como tallarines, pero no son tallarines: los tallarines son otra cosa. Aceptan cualquier tipo de salsa.

Mafaldine

Mafaldine.- Es una pasta plana y ancha con 8 mm de ancho y con los bordes de corte rizado.

Pappardelle

Pappardelle: Pueden tener los bordes rizados, como los reginette y los mafaldine, o lisos. Eso sí: son muy anchos, 50 mm. Ofrecen platos muy visuales.

Reginette

Reginette.- Es una pasta plana y ancha de 12 mm con los bordes con corte rizado. Son iguales que los mafaldine pero más anchos.

Spaghetti

Spaghetti.- Tienen 2 mm de espesor. Son bien conocidos: largos y circulares.

Spaguetti chitarra

Spaghetti chitarra.- Tienen 2 mm de espesor y no son redondos, sino cuadrados. Para prepararlos al modo tradicional, se usa esta máquina de madera con cuerdas, que parece una guitarra (chitarra, en italiano). Es típica de la región de Abruzos. Exigen una rigurosa cocción al dente para que no queden crudos.

Tagliolini

 

Tagliolini.- Tienen 1,3 mm de espesor. Son los tallarines propiamente dichos. Son perfectos para los platos con verduras. Proceden de la región de Liguria.

Trenette

Trenette.- Son de la zona de Génova y Liguria. Tienen 3,5 mm de ancho. Se trata de una pasta plana que es tradicional servir con pesto.

Vermicelli

Vermicelli.- Tienen 1 mm de espesor. Son muy finos y se usan también en platos chinos tradicionales. Los podemos encontrar de arroz, por ejemplo.

También podemos elaborar pasta rellena: raviolis y raviolinis, con diferentes rellenos.

Raviolis.- Son un tipo de pasta relleno de 5×5 cm y con bordes dentados.

Tableta para hacer ravioli

Aquí, en este vídeo, podéis ver cómo se hacen los raviolis con la tableta. La receta no es vegana, ojo:

Raviolini.- Son más pequeños que los ravioli, de 3×3 cm y se pueden hacer con uno de los gadgets de la máquina también.

Aquí podéis ver cómo funciona el accesorio para hacer raviolinis:

Eso sí: hay muchos más tipos de pasta que se pueden hacer a mano, así que ahora los veremos.