Batido de melocotón

Melocotones. Con su piel suavita, su olor intenso, sus colores, su acidez pegando al hueso… En Navidades, me regalaron un libro que creo que es imprescindible si os gusta cocinar (vale, digo esto de casi todos los que tengo) que se titula The Vegetarian Flavor Bible. Si queréis saber más sobre sus autores y todo lo que tienen que ofrecer, podéis acceder a su web. Se llaman Karen Page y Andrew Dornenburg. Lo que han hecho ha sido hablar con no sé cuantísimos chefs y mirar qué sabores pegan con según qué ingredientes. Entonces, tú puedes combinarlos infinitamente. Confieso que lo compré para lanzarme a crear mis propias recetas, que es algo que no he hecho mucho y que me da muchísimo pavor por si lo tengo que tirar. Así que me lancé a hacer batidos de frutas. Va a haber tantos batidos de frutas en este blog que van a acabar saliendo cuando no es temporada. Aviso. Este lleva melocotones y picotas del Jerte.

Como siempre, el batido lleva proteína (de arroz, caducadísima: los de iHerb me la clavaron un poco, porque caducaba 15 días después de que me llegó… o yo no vi cuándo caducaba, que lo segundo es más posible que lo primero). Se la podéis quitar. No pongo la cantidad que sale, porque es mucha y la podéis dividir y congelar. Depende de si os tomáis un batidito a media tarde o un señor batido a media mañana.

Ingredientes

  • 5 melocotones
  • 200 ml de leche de avena
  • 200 gramos de picotas del Jerte (pesadas con hueso)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1/2 cucharadita de canela en polvo
  • 50 gramos (son 4 raciones) de proteína en polvo (la mía es de arroz) -opcional-

Preparación:

Lo más complicado que tiene esto es deshuesar las cerezas, o con cuchillo o con un deshuesador o con una botella, como cuenta en este vídeo Alfonso, de De rechupete. Yo compraría un deshuesador, qué queréis que os diga. Lo que hay que hacer después es pelar los melocotones, echarlos en el vaso de la batidora con el resto de los ingredientes y batir. Si batís mucho, el batido se calienta, ojo, que los motores de las batidoras tienen estas cosas. Enfriar (o batir no más de 40 segundos con unos cubitos de hielo) y disfrutar.

A mí, como siempre, las cosas me gustan como para enfoscar. Si lo queréis más líquido, añadid agua o más leche de avena.

Batido de higos

Higos, naranjas, leche de coco. Sí. Vais a ver un montón de fotos casi exactamente iguales de batidos. Aquí toca apartado de confesión. Yo soy muy fan de las fotos de El invitado de invierno, Webos Fritos, Los Tragaldabas o Uno de Dos, por ejemplo. Pero es que yo no sé cómo lo hacen, sinceramente. Bueno, sí. Me lo contó MC, el señor Webos, Jesús Cerezo. Tarda mucho en preparar el atrezzo y la composición de las fotografías porque las cosas hay que hacerlas con tiempo, con mimo y amor. Soy tremendamente fan de Jonathan Lovekin: pueden ver su trabajo también en los libros de Yotam Ottolenghi. Es comida pornográfica: yo creo que él inventó el término porn-food. No he visto imágenes más voluptuosas.

Jonathan Lovekin

También he de decir que yo, ni dispongo de tanto tiempo ni tengo tanta paciencia ni poseo (¡acepto regalos!) cosas tan monas. Yo tengo vasos de los de Duralex. Y, como hago varios batidos al día y acabo cansadísima de estar en la cocina (a mí la cocina no me relaja: me cansa. A mí me relaja plantar el culo en el sofá, que es lo más relajante que conozco), las fotos las hago aprisa y corriendo. Bastante que pongo el trípode y hago las fotos en Manual.

Tampoco tengo perejil fresco: yo lo compro y lo congelo. Lo mismo me pasa con la albahaca, la hierbabuena, la salvia y el cilantro. Debería comprar algunas maderitas, pero no tengo coche y me da pereza (llevadme). Y podría echar anís estrellado y especias por ahí… pero solo de pensar que las tengo que recoger y limpiar después, mi cerebro me dice: “dónde vas, loca”. El otro día compré paños monos para usarlos solo en las fotos de las recetas… pero los míos están tan para tirar que me dije: hija, te han costado cinco euros, ya comprarás cosas más monas para el blog… Y ahí los tengo, en el cajón y colgados de la percha de la cocina. Necesito salvamanteles, pizarras, platos… No voy a decir que no me caben porque vivo en una casa con tres habitaciones para mí sola. Pero mi espacio procuro llenarlo con libros (un día haré un post sobre libros de cocina: se me acumula el trabajo) y con pequeños electrodomésticos. Soy así.

Todo esto para decir que vais a ver un montón de fotos iguales de batidos… en los mismos vasos y creo que casi con el mismo fondo. Porque hice muchos y tenía menos de media hora para fotografiarlos. Podría no haber dormido siesta, pero yo en verano soy de pijama y orinal: ya bastante trasnocho por trabajo: me acuesto a las tres y pico o las cuatro varios días por semana.

Ingredientes para 2 raciones proteicas:

  • 12 higos
  • 2 naranjas peladas
  • 200 ml de leche de coco

Preparación:

Lava bien los higos. Quita el rabito y échalos en la batidora, con la leche de coco y las naranjas peladas y cortadas en cuartos. Ojo: no hablamos de zumo de naranja, sino de la naranja batida. Yo una de las naranjas la dejo con un poco de camisa (es decir, de la parte blanca, el albedo) y la otra no (se pela a lo vivo). La parte blanca de las naranjas