Las hamburguesas más sencillas del mundo

Mark Bittman ha creado las hamburguesas de legumbres más simples y fáciles que podáis encontrar. Yo he hecho estas de alubias negras, pero admiten un sinfín de posibilidades.

Esta canción es de Joan Dausà. La colgó mi amigo Pablo (del que ya he hablado varias veces en este blog) y la tengo en bucle desde hace días. Si no sabéis catalán (como yo), os dejo la letra traducida

Hubo un tiempo en que caure no feia mal. A los 40 tampoco duele: caes en blando. Hace unos días, huyendo del Festival de Mérida, me fui a Expoesía, en Soria. Es la única feria del libro dedicada a la poesía en España y allí estaban mis amigos. Antes de irme, dediqué un fin de semana a cocinar para cargar bien el congelador y poder centrarme con la comida. 

Yo soy de cenar “pequeñeces”. Hay quien cena potajes tranquilamente. Yo no. Yo crecí cenando tortilla francesa, sándwiches, rollitos de jamón de York y queso (rebozados y fritos: qué manjar) o “del plato” (“¿cenamos del plato?” era una pregunta en casa que significaba: “¿cenamos queso, jamón, salchichón, chorizo, fiambres, patés?”). Vamos, que a mí me pones pasta para cenar y no me entra. Porque yo ceno de picoteo. Un paté vegetal sí. Una hamburguesa sí. Lo demás, menos. 

Hamburguesas de Mark Bittman

Por eso hago hamburguesas: para cenarlas. Esta receta es de Mark Bittman, del libro How to cook everything vegetarian, que es de llorar de lo bueno que es. Intento ahora crear recetas más que copiarlas de los libros y usar los libros como inspiración nada más. A veces salen bien y otras mal. Estas hamburguesas admiten tantas posibilidades que no creo que nunca salgan mal. Las hice de dos clases: solo hay que cambiar las especias que introduzcas y listo. 

Ingredientes para 8 hamburguesas grandecitas:

  • 390 gramos (2 tazas) de alubias negras. En realidad, puedes usar 2 tazas de cualquier legumbre: alubias blancas, negras, rojas, garbanzos, lentejas…
  • 1 cebolla, cortada en trozos grandes (la mía pesaba 180 gramos)
  • 105 gramos (1/2 taza) de copos de avena
  • 1 cucharada de especias de cuscús. Yo usé esta, pero puedes usar chile en polvo, garam masala, curry, 5 especias chinas, baharat… Cualquier mezcla de especias que tengas por casa.
  • sal
  • pimienta
  • 1 cucharada de pan rallado (o más avena)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • algún líquido, por si la masa está muy compacta: agua, caldo, ketchup, vino, nata vegetal, leche vegetal…
Hamburguesas ricas ricas

Preparación:

Prepara una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Pon las alubias, la cebolla, la avena, las especias y sal y pimienta en un robot de cocina. Ve dándole al robot, pero con golpes cortos, parando para raspar las paredes e integrar la masa, porque quieres que todo se integre, pero no hacer hummus. Yo lo veo porque pongo la cebolla en cuartos y, cuando está picada la cebolla en trozos pequeñitos, es cuando la masa está integrada. Pero hay que ir parando la máquina muchas veces, al menos cuatro o cinco. El proceso tarda un minuto o así.

Si no tienes, en un bol hondo y lo machacas todo con un machacador de patatas o un tenedor, pero tendrás que picar la cebolla muy fina antes.

Deja la masa reposar 5 minutos y comprueba. No quieres una masa líquida, pero sí que sea húmeda y no secorra, así que, si está muy líquida, se trata de añadir pan rallado o más avena e ir pulsando el robot. Yo lo que hago es poner la masa en un bol, echar pan rallado (de cucharada en cucharada; se puede usar sin gluten) y amasar con la mano y así compruebo cómo está la masa. Depende de cómo estén las alubias: si son recién cocidas, si se han guardado sin el líquido de cocción… porque guardarán más o menos humedad. 

Humedece tus manos y forma 8 hamburguesas (pesan unos 75 gramos cada una). Ponlas en la bandeja, tápalas con otro papel de cocina y déjalas en la nevera al menos una hora o toda la noche. 

Cuando las vayas a hacer, puedes optar por dos formas: 

  • En la sartén.- Calienta una sartén a fuego medio. Cuando esté caliente, añade las 2 cucharadas de aceite. Espera a que el aceite se caliente y fríe las hamburguesas, de 3 a 8 minutos, sin tocarlas (depende de si has hecho 8 hamburguesas o 4 hamburguesas muy grandes: si son más pequeñas, tardan menos tiempo en hacerse). Luego, dales la vuelta y fríe de 3 a 5 minutos más. 
  • En el horno.- Precalienta el horno a 180 grados y pincela las hamburguesas con el aceite. Ponlas de 10 a 15 minutos, sácalas, dales la vuelta con dos espátulas y con cuidado y luego tenlas de 5 a 10 minutos más. Ve mirando, que cada horno es un mundo y no queremos que se quemen.

 

 

Pasta con “Esto no es un queso cremoso”

Yo me comí el bote en una sentada nada más abrirlo. Lo puse en una tostada, a pelo, no tan bonito como la foto que adjunto, y a desayunar. El resto lo usé en un plato de pasta. 

Se llama “Esto no es un queso cremoso” y es de Mommus. Ya escribí aquí mismo sobre su “Esto no es un queso camembert“. Es una maravilla. Y este también: os lo digo yo, que era totalmente adicta a los quesos crema. Se hacen también dejando que un yogur de soja pierda el suero, como explica CreatiVegan. Pero este es de anacardos. Y yo lo compro en Vegan Place, que es donde compro toda mi comida vegana, que para algo es la tienda de mi amiga Cristina.

Foto de Peace Love Vegan

¿Qué le pega a un queso cremoso para cocinar? Pues pasta. Yo compro pasta de Spiga Negra, que también la vende Vegan Place y que es de una pequeña empresa de dos hermanos, completamente respetuosa con el medio ambiente y que lo hacen todo ello: desde sembrar el grano hasta hacer la pasta. Su proyecto me encanta y lo apoyo. 

Esta foto ya sí es mía.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 150 gramos de puerros limpios y en rodajas
  • 200 gramos de zanahorias picadas en cuadraditos
  • 250 gramos de calabacín picado en cuadraditos
  • 400 gramos de guisantes, frescos o congelados pero descongelados
  • 2 dientes de ajo muy picados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • sal al gusto
  • 270 gramos de pasta (esto va al gusto, la verdad, pero recordad que hay que comer verduras con pasta y no pasta con verduras: es decir, el grueso del plato ha de ser la verdura y no la pasta). Podéis usar pasta sin gluten.
  • 170 gramos de Esto no es un queso cremoso
  • 180 ml de agua
  • pimienta negra recién molida

 

Preparación:

Cocer los guisantes al vapor unos 8 minutos hasta que estén tiernos. Mientras tanto, pon el agua de la pasta a cocer. Yo usé spaguetti y tardan también 8 minutos. 

En una sartén grande, calienta el aceite de oliva y añade el puerro con un poco de sal. Sofríe 5 minutos. Luego, agrega el ajo, dale unas vueltas 30 segundos y añade las zanahorias. Tenlas 10 minutos, removiendo de vez en cuando, y echa el calabacín. Sofríe otros 10 minutos. Agrega los guisantes cocidos al vapor y dale unas vueltas unos minutitos más (dos o tres). 

Mientras la verdura se hace, bate el no queso cremoso con agua (yo usé 180 ml). Este queso es muy espeso, así que vosotros tendréis que ver cómo os gusta la salsa de espesa. Yo soy de las de salsas para enfoscar, pero os puede gustar más suave. Id probando. 

Añadid la salsa, cocer dos o tres minutos y probad de sal. Si hace falta más, añadid algo más.

Cuando la pasta esté, añadidla a la sartén con dos o tres cucharadas del agua de cocción. Ya solo falta un toque de pimienta negra y listo.

Tabla de nutrientes de la receta

 

Huck cumple dos años en casa

Huck

Hace justo dos años, yo andaba con una caja en el veterinario y con un gatito lleno de grasa que se dejó lavar tranquilamente, sin arañar, sin protestar, sin nada, y que acabó sedosísimo. He pasado dos años sabiendo la inmensa suerte que tengo de vivir contigo. Ya sé lo que te gusta. 

Te gustan los pies sudorosos y los calcetines, saltar para que te acaricie cuando estoy en el baño, meter la zarpa en mi ensalada para jugar con la lechuga, cazar cualquier bichito que entre en la casa (hace poco apareció una salamanquesa que estaba escondida debajo de la papelera del baño y ahora te encanta moverla por todo el suelo por si hay algún animalito más con el que jugar), perseguir a Brea por los túneles que os compré y que solo vosotros dos usáis, ponerme el culillo en la cara antes de dormir, tirarte encima de Ororo y de Coyote, saltar como un loco por los sillones y mirarme con los ojitos entornados. Si te voy a acariciar, me agarras la mano para lamerme. Vas siempre con el culo en pompa para que te toque cerca de la colita. 

Huck en el lavabo
Huck en el lavabo

Me haces reír al mismo tiempo que me cargas los nervios cuando intento dormir la siesta y te pones a hacerme cosquillas con la cola o he de cazar casi al vuelo la taza de café porque la mesa es tu lugar favorito. Eres cariñoso, blandito, suave y sigues siendo un trasto, casi un cachorro que me mira desde la estantería o le ha quitado el sitio a Brea para dormir: en invierno os metéis los dos juntitos debajo del edredón, pegaditos a mí y os bufáis hasta que os acopláis. Más bien, Brea te bufa mientras tú intentas lamerle la carita y la empujas un poco para que te ceda algo de espacio. 

¡Ensalada!
¡Ensalada!

Coyote te adora y tú juegas con todos. También conmigo, cuando me siento en el ordenador a escribir y te paseas por delante del teclado y la pantalla. 

Huck y Ororo en invierno
Huck y Ororo en invierno

Felices dos años a tu lado, pequeño. Qué imprescindible eres para mí.